Ya no somos esclavos

—Mamá, ¿qué pasará si uno de nosotros se enferma? —preguntó Gema—.  ¿Y si tú o papá pierden su trabajo?  ¿Tendremos que mudarnos?  ¿Y si todas mis amigas se consiguen nuevas amistades y se olvidan de mí?

—¡A ver, hija, detente! —indicó su madre—.  Parece que últimamente andas muy preocupada.  ¿Qué está pasando?

La niña se encogió de hombros.

—Es que parece que todo ha cambiado tanto en los últimos dos años, y ahora ya no sé qué esperar.

Mamá asintió con empatía.

—¿Recuerdas que hace algunos años te aterrorizaban las abejas?  Tu miedo a que te picaran no dejaba que disfrutaras de tus lugares favoritos, como la ciénaga o la caminata a la cascada.  En lugar de ver la belleza que te rodeaba, tus ojos estaban constantemente buscando abejas, y lo único que querías era volver al automóvil para regresar a casa.

—Lo recuerdo —afirmó Gema—.  Me sentía tan miserable cada vez estábamos afuera y me perdí de hacer muchas cosas divertidas.  Y no solo eso, ¡sino que terminé rompiéndome el brazo esas vacaciones, cuando perdí el control y choqué mi bici porque una abeja voló cerca de mí!  El yeso me causaba mucha comezón.

—La Biblia dice que dejar que nuestros miedos nos controlen nos hace esclavos del temor —explicó mamá gentilmente—.  También dice que el espíritu temeroso no proviene de Dios, así que no tenemos que caer en el miedo, porque Dios nos ha adoptado como Sus hijos —la madre sonrió a su hija—.  Cuando eras bebé y papá y yo te adoptamos, le hicimos a Dios la promesa de amarte y cuidarte, sin importar los desafíos o sorpresas que nos trajera la vida.  La Biblia nos dice que, cuando confiamos en Jesús, Dios nos adopta en Su familia.  Si empiezas a preocuparte, trae tus temores delante de tu Padre bueno y amoroso, que ha prometido que nunca te dejará y que siempre cuidará de ti.

—¡Oye! —exclamó Gema—.  ¡Así fue como superé mi temor a las abejas!

—Así es —respondió mamá—.  Después que te rompiste el brazo, le pediste a Dios que te consolara y te quitara ese miedo.  Nuestro Padre celestial quiere que confiemos en Él y nunca olvidemos cuánto Él nos ama.  —  ASHLEIGH AWOSIKA

DIOS NOS LIBERA DEL TEMOR

VERSÍCULO CLAVE: ROMANOS 8:15

PUES USTEDES NO HAN RECIBIDO UN ESPÍRITU DE ESCLAVITUD PARA VOLVER OTRA VEZ AL TEMOR, SINO QUE HAN RECIBIDO UN ESPÍRITU DE ADOPCIÓN COMO HIJOS, POR EL CUAL CLAMAMOS: «¡ABBA, PADRE!».

¿Luchas contra el temor y la preocupación?  ¿Pasas mucho tiempo imaginando todas las cosas malas que podrían pasarte a ti o a las personas que amas?  Dios nos dice en la Biblia que el miedo no proviene de Él.  El Señor es tu Padre celestial amoroso, que siempre está a tu lado.  Habla con Él y cuéntale lo que te preocupa y te parece difícil.  Dios nos ha adoptado como Sus hijos y quiere que seamos libres del temor.

Clave de Hoy
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