La locura de los nombres (Parte 2)

Kenda dio un codazo a su madre mientras esperaban que comience el culto en la iglesia.  “¡Mira, mamá!”  La niña señaló el boletín.  La madre sonrió cuando vio el título del sermón del pastor: “La locura de los nombres”.

Kenda escuchó atentamente cuando el pastor David comenzó su mensaje.  “Nuestros nombres son importantes para nosotros”, declaró.  “Todos estamos muy alerta al sonido de nuestros propios nombres.  Incluso nos gusta verlos impresos y los tenemos escritos en nuestras pertenencias”.

Así como yo”, pensó Kenda.  “Pero mamá y yo no pudimos encontrar nada que tuviera impreso mi nombre”.

“Los nombres también son importantes para Dios”, continuó el pastor David.  “En Isaías 43:1, Dios dice: ‘Te he llamado por tu nombre; Mío eres tú’.  Y en Juan 10, Jesús habla de sí mismo cuando dice que el pastor llama por su nombre a las ovejas que Le pertenecen.  El hecho que Dios nos conozca a cada uno por nombre demuestra cuánto nos ama y cuida de nosotros.  En Isaías 49:16, Él dice que nuestros nombres incluso están grabados en las palmas de Sus manos.  ¿Alguna vez has escrito algo en tu mano para que lo recuerdes?”

Kenda miró sus manos y sonrió.  Había un recordatorio medio borrado que decía “examen de matemáticas”, para no olvidarse de estudiar.

“Cuando Dios dijo que nuestros nombres estaban grabados en Sus manos, hablaba de manera literal”, continuó el pastor David.  “Cuando Jesús resucitó de entre los muertos, tenía cicatrices en Sus manos donde fue clavado en la cruz por nuestros pecados.  Esas cicatrices estarán ahí por toda la eternidad, como un recordatorio de Su gran amor por nosotros”.

Después de la iglesia, mamá le dijo a Kenda que tenía una sorpresa para ella.  La niña casi dio un grito de emoción cuando su madre le entregó un paquete con lápices y cuadernos variados que tenían impreso el nombre de Kenda.  “¡Mamá!  ¿Dónde encontraste todo esto?”

“Encontré un sitio en Internet en el que imprimen cualquier nombre que desees en las cosas”, explicó mamá.  “Quería que tuvieras algo con tu nombre escrito”.

“¡Gracias, mamá!”  Kenda tomó un lapicero que tenía impreso su nombre.  “Lo primero que haré con esto es escribir un recordatorio para mí misma”.  En la palma de su mano, escribió las palabras “Jesús me ama”.  —  RAELENE E. PHILLIPS

DIOS TE CONOCE POR TU NOMBRE

VERSÍCULO CLAVE: ISAÍAS  49:16 (NTV)

MIRA, HE ESCRITO TU NOMBRE EN LAS PALMAS DE MIS MANOS.

¿Sabías que los nombres son importantes para Dios?  Él te conoce por tu nombre y Te ama tanto que envió a Su Hijo a morir por ti.  Jesús lleva las cicatrices en Sus manos y Sus pies donde fue clavado a la cruz, para cargar con el castigo por tus pecados.  Dale gracias por Su gran amor y por el sacrificio que hizo por ti.  Recuerda siempre que tu nombre está escrito en las palmas de Sus manos.