Copiona

Bruna se amarró el cabello en una cola. Al alejarse del espejo, chocó con su hermanita menor, Cloe.

—¡Mamá! —gritó Bruna mientras tomaba a la pequeña de la mano y la halaba hacia la sala—. ¡Cloe me está volviendo loca! ¿Puede quedarse aquí contigo? Es como una sombra. ¡Me sigue y hace todo lo que hago! ¡Es una copiona!

Su madre sonrió al ver a Cloe. La chiquitina estaba de pie con una mano en su labio, tal como estaba su hermana mayor, y sus ojos no perdían de vista la cara de Bruna.

—¿Sabes, hija? Deberías sentirte honrada de que Cloe quiera ser como tú —afirmó mamá—. Eso demuestra que ella te ama.

Bruna suspiró.

—Lo sé, mamá. Yo también la amo, pero me gustaría poder tener tiempo a solas.

La madre tomó la mano de Cloe.

—Ven, hijita. Démosle un poco de privacidad a tu hermana.

Aliviada, Bruna regresó a su habitación. Esa noche, durante el devocional familiar, su padre leyó el quinto capítulo de Efesios. El primer versículo decía:

—«Sean, pues, imitadores de Dios».

—¿Eso te recuerda a la forma en que Cloe te imita? —le preguntó mamá a Bruna.

—Sí —contestó la niña—. Siempre quiere seguirme. ¡Me observa y trata de hacer todo lo que yo hago!

—Así es —afirmó mamá—, y este versículo dice que debemos imitar a Dios. Tenemos que seguir y copiar a Jesús.

Papá asintió.

—Los niños aprenden al observar a los adultos e imitar sus acciones, comportamientos y actitudes. Cloe pasa mucho tiempo contigo, Bruna, y hace su mejor esfuerzo para ser como tú. Necesitamos pasar tiempo con Jesús, estudiando Su Palabra, conociéndolo mejor y aprendiendo cómo ser como Él. Debemos copiar el ejemplo que nos dejó.

—Correcto —declaró su madre—. Además, Él nos ha dado Su Espíritu para ayudarnos. El Espíritu Santo trabaja para hacernos más como Jesús, y cuando permitimos que Él guíe nuestros pensamientos y acciones, podemos demostrar el amor de Jesús a quienes nos rodean.

—Entonces, ¿están diciendo que debemos ser copiones de Jesús? —preguntó Bruna con una sonrisa—. Si yo sigo a Jesús y Cloe me sigue a mí, entonces yo la estaría guiando a Jesús y a Su amor por ella, ¿verdad? ¡Guau!

—¡Guau! —repitió Cloe, sonriendo a su hermana.

MARY M. BRADFORD

IMITA A JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 5:1-2 (NTV)

POR LO TANTO, IMITEN A DIOS EN TODO LO QUE HAGAN PORQUE USTEDES SON SUS HIJOS QUERIDOS. 2 VIVAN UNA VIDA LLENA DE AMOR, SIGUIENDO EL EJEMPLO DE CRISTO.

¿Has conocido a alguien que quiera copiarte? ¿Algún niño más pequeño te ha seguido para hacer o decir las mismas cosas que tú? La Biblia dice que eso deberíamos hacer como hijos de Dios: ¡ser copiones de Jesús! Tenemos que imitar Su amor en nuestras relaciones con otros. Estudia la Palabra de Dios para que estés familiarizado con la forma en que Jesús respondió a cada situación. Y luego escucha al Espíritu Santo, que te ayuda a seguir el ejemplo del Señor.