El sacrificio

“¿Qué pasa, Narda?”, preguntó mamá, sorprendida al ver a su hija menor en un mar de lágrimas frente a la televisión.

“Un oso mató al perro de esa niña”, contestó entre sollozos.

Su madre la rodeó con su brazo.  “Oh, mi vida, solo es una película.  No sucedió de verdad”.

Narda suspiró.  “¡Pero fue tan triste!  Era la historia de una niña llamada Mirna.  Cuando se metió en problemas por desobedecer a sus padres, decidió huir.  Se llevó a su perro, Tucker, y se adentró en el bosque.  Mientras caminaban por el sendero, un oso enojado los atacó.  Mirna trató de escapar, pero el oso era demasiado rápido.  Casi la atrapó, pero entonces Tucker corrió y atacó al oso.  Entonces el oso empezó a perseguir a Tucker y… ¡y lo mató!”  Narda empezó a llorar otra vez.  “¡Si tan solo Mirna no se hubiera metido sola en el bosque!  Eso no habría sucedido”.

Mamá abrazó a la niña.  “Qué historia tan triste y qué final tan doloroso.  Mia escapó de su casa y Tucker sacrificó su vida por ella…  tanto así la amaba su perro”.  Ella limpió una lágrima de la mejilla de su hija.  “¿Sabías que, hace mucho tiempo, alguien murió por nosotros?  Pero Su historia sí tiene un final feliz”.

Narda miró a su madre.  “¿En serio?  ¿Qué pasó?”

“Nosotros desobedecimos a Dios y huimos de Él.  Entonces Satanás, al igual que ese oso feroz, quiere destruirnos a cada uno de nosotros, pero Jesús entregó Su vida para salvarnos… tanto así nos ama”, explicó mamá.

Narda se sentó en silencio y pensativa.  Había oído la historia de Jesús muchas veces.  “Jesús murió, pero revivió, ¿verdad?  Ya no está muerto.  Está vivo”.

“Es correcto”, afirmó su madre.  “Jesús tomó el castigo por nuestro pecado, es decir, por todas las formas en que hemos desobedecido a Dios.  Luego se levantó de entre los muertos y ahora vive en el cielo.  Todos los que confían en Él como su Salvador vivirán con Él para siempre”.

Narda sonrió.  “En verdad Jesús nos ama muchísimo, ¿cierto?”

“No lo dudes”, aseguró mamá.  “Tucker salvó la vida de Mirna en esa película, pero Jesús sacrificó Su vida para salvarnos por toda la eternidad”.  — PATRICIA C. SINGLETARY

JESÚS TE AMA Y MURIÓ POR TI

VERSÍCULO CLAVE: ROMANOS 5:8 (NTV)

PERO DIOS MOSTRÓ EL GRAN AMOR QUE NOS TIENE AL ENVIAR A CRISTO A MORIR POR NOSOTROS CUANDO TODAVÍA ÉRAMOS PECADORES.

¿Entiendes el maravilloso sacrificio que Jesús hizo por ti?  Al igual que todos, eres un pecador que ha desobedecido a Dios, pero Jesús te ama tanto que murió para tomar el pecado que merecían tus pecados.  Pon tu confianza en Él hoy mismo y acepta el regalo de salvación y vida eterna que Dios te ofrece.  (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).