Jesús es suficiente

Jessy hizo rodar su silla de ruedas al espejo de la habitación y miró fijamente su reflejo.  «No puedo hacer nada», pensó mientras las lágrimas llenaban sus ojos.  «No soy suficiente».

Su madre se asomó por la puerta del cuarto.

—Hija, voy a la tienda y necesito que me ayudes… ¡Oh, mi cielo! —mamá entró corriendo—.  ¿Por qué estás llorando?

—Desde el accidente, no puedo hacer lo que hacen los demás niños.  Sé que Jesús me ama y me acepta, aunque yo no tenga nada que ofrecer —Jessy secó sus lágrimas con un pañuelo—.  Pero a veces es tan difícil.  ¿Cómo puedo ayudarte en la tienda?  Ni siquiera puedo empujar el carrito de las compras.

La madre se sentó en la cama de Jessy.

—Cuando era niña, en la escuela aprendimos sobre una niña que tampoco creía que podía hacer muchas cosas.  Su nombre era Helen Keller.  Cuando era bebé, tuvo una enfermedad que hizo que se quedara ciega y sorda.  Sorprendentemente, aprendió a escribir y a hablar.  Después de un tiempo se convirtió en la primera persona ciega y sorda en conseguir un título universitario y publicó varios libros durante su vida.

—Guau —expresó Jessy—.  ¡Qué increíble!

Mamá asintió.

—Ella no permitió que sus discapacidades la detuvieran, e inspiró a muchas personas.

Jessy se puso a pensar en eso.

—Tal vez no debería enfocarme en lo que no puedo hacer, sino orar para ver qué puedo hacer con la ayuda de Dios.

—Jesús nos ayuda a hacer cosas grandes, incluso con lo poco que tenemos —aseguró mamá—.  Pero recuerda que nada de lo que hagamos determina nuestro valor, sino el amor de Dios por nosotros.  Él nos creó a Su propia imagen, y Jesús murió y resucitó para salvarnos del pecado.  Somos suficientes porque le pertenecemos a Él.  El Señor usa nuestras debilidades para hacer cosas que jamás podríamos hacer por nuestra cuenta.  Así Él se lleva la gloria o el crédito, como debe ser —la madre sonrió cuando Jessy se acercó en su silla de ruedas—.  ¿Recuerdas cuando Jesús alimentó a miles de personas con el almuerzo que «no era suficiente» de un niño?

La niña asintió.

—Sí, recuerdo esa historia.

—Jesús hizo un gran milagro con un pequeño almuerzo —explicó su madre—.  Y hace lo mismo con nosotros.  Jesús es suficiente, por eso podemos ser completas.

—Recordaré que Jesús siempre es suficiente y que por eso yo estoy completa —Jessy sonrió a su mamá—.  Vamos a la tienda.  ¡Me encantaría ayudar!

MATT SHOEMAKER

JESÚS ES TODO LO QUE NECESITAS

VERSÍCULO CLAVE:  2 CORINTIOS 12:9 (NTV)

 [JESÚS] ME DIJO: «MI GRACIA ES TODO LO QUE NECESITAS; MI PODER ACTÚA MEJOR EN LA DEBILIDAD».

¿Alguna vez has sentido que no eres suficiente?  Si conoces suficiente, Él te hace una persona completa.  Y el Señor puede tomar lo poquito que tengas y hacer cosas maravillosas con eso.  No importa cuál sea tu situación, Él usará tu vida para llevar Su bondad y amor a más personas.  Cada vez que te sientas insuficiente, acércate a Dios.  recuerda que siempre serás suficiente porque Él te ama.