Buen consejo

“¿Qué te parece esta frase?”, preguntó Ignacio mientras leía con su abuelo un libro sobre Benjamín Franklin.  La tarea del niño era escribir dos de las frases más famosas del personaje histórico.  “’La prisa es el mejor modo de perder el tiempo’.  ¿Qué significa eso, abuelito?”

“Bueno, creo que significa que, cuando te apresuras para tratar de terminar alguna tarea, con frecuencia cometes errores por el descuido”, explicó el anciano.  “Es mejor que te tomes tu tiempo y hagas bien el trabajo la primera vez”.

Ignacio estuvo de acuerdo.  “¿Y qué te parece esta?  ‘Bien hecho es mejor que bien dicho’”.

El abuelo pensó por un momento.  “Creo que significa que la gente nos juzga más por la forma en que actuamos que por las palabras que hablamos.  Por ejemplo, podemos decir que es bueno ser generosos, pero si nunca compartimos nada con nadie, entonces nuestras palabras realmente no tienen mucho valor”.

“Benjamín Franklin tenía muchos buenos consejos para la gente”, opinó Ignacio.  “Me pregunto cómo llegó a ser tan inteligente”.

“Franklin era un hombre muy inteligente que tenía muchos buenos consejos, pero la verdadera sabiduría siempre proviene de la Palabra de Dios”, aseguró el abuelo.  “Debemos asegurarnos de que el consejo que sigamos siempre esté de acuerdo con lo que dice la Biblia.  El hombre más sabio que ha vivido, el rey Salomón, escribió un libro entero de la Biblia que está lleno de consejos sabios”.

“Oh, ya sé cuál es… ¡Proverbios!”, exclamó Ignacio.

“Correcto.  Pero aun antes de que Salomón sea rey, su padre, el rey David, le dio muy buenos consejos.  El rey David estaba viejo, a punto de morir, y quería asegurarse de que Salomón siguiera a Dios.  Le aconsejó a su hijo que obedeciera los mandamientos de Dios y caminara fielmente con Él.  Poco tiempo después, Dios le habló a Salomón en un sueño y le dijo: ‘Pídeme lo que quieras y te lo daré’.  ¿Sabes qué fue lo que Salomón pidió?”

“¿Mucho dinero?”, preguntó Ignacio, tratando de adivinar.

“¡No!”  El abuelo rio.  “Él pidió sabiduría porque recordó el consejo que su Padre le dio, el consejo de seguir a Dios.  Salomón sabía que necesitaba la sabiduría de Dios para gobernar a la nación de Israel.  Nosotros también necesitamos la sabiduría de Dios para vivir, la sabiduría que Él nos da en la Biblia y a través de Su Hijo, Jesús.  Si recibimos algún consejo que vaya en contra de la sabiduría que Dios nos da como Sus hijos, entonces no es un buen consejo”.  —  KENDRA ANGLE

LA SABIDURÍA PROVIENE DE DIOS

VERSÍCULO CLAVE: PROVERBIOS 3:1 (NVI)

HIJO MÍO, NO TE OLVIDES DE MIS ENSEÑANZAS; MÁS BIEN, GUARDA EN TU CORAZÓN MIS MANDAMIENTOS.

¿Has leído los artículos de consejos en revistas o por internet?  Aunque los consejos de otras personas pueden ser útiles, debemos recordar que, si estos no están alineados con lo que dice la Palabra de Dios que es verdad, entonces no debemos seguirlo.  La Biblia es el único lugar en el que podemos encontrar la verdadera sabiduría.  Confía en que Dios te dará sabiduría mientras lees Su Palabra y sigues a Jesús.