El paseo sorpresa

Al ajustar el espejo retrovisor, mamá pudo ver de reojo la expresión preocupada de Basilio.  “¿Todo bien?”, le preguntó.

“Tengo miedo de ir al dentista, mamá”, se quejó Basilio.  “Me hace doler el estómago”.

“Lo siento, hijo”, expresó su madre.  “Siempre te cayó bien el doctor Quiroz y estoy segura de que también te gustará el doctor Jerez.  Pero entiendo que ir a un lugar nuevo puede causar temor.  Ha habido veces en que también he sentido mariposas en mi estómago”.

“¿Mariposas?”, preguntó Basilio.  “¡Más bien siento como una manada de elefantes!”

Mamá rio.  “¿O todo un zoológico?  ¿Cómo todos los animales que vimos cuando tu papá nos llevó a uno de sus paseos sorpresa y terminamos en el zoológico la semana pasada?”

Basilio sonrió al pensar en el paseo al zoológico de la ciudad.  “A papá le gusta sorprendernos, ¿verdad?”

“No lo dudes, y ninguno de los dos tenía la menor idea de a dónde nos estaba llevando”, aseguró su madre.  “¿Tenías miedo?”

“¡Por supuesto que no!”, respondió Basilio.  “Confío en papá.  ¡Él siempre nos lleva a los mejores paseos sorpresa!”

“Sí… ¿Y qué creerías si yo te dijera que esta ida al dentista es como uno de esos paseos sorpresa a los que tu padre nos lleva?”, preguntó mamá.  “Piensa en Jesús como nuestro conductor, y así como tenías que confiar en tu papá, tienes que confiar en Jesús”.

“Pero papá siempre nos lleva a lugares divertidos”, exclamó Basilio.  “Ir al dentista no es divertido”.

“No todos los lugares a los que tu padre nos lleva son divertidos en un principio”, afirmó mamá, “pero siempre son buenos lugares, como esa vez que nos llevó al hogar de ancianos”.

“Sí, al principio estaba un poquito nervioso”, admitió Basilio.  “Pero disfruté mucho al conocer y platicar con la gente que vivía ahí”.

Su madre asintió.  “Con Dios tampoco sabemos lo que pasará, pero debemos confiar en Él.  Su plan es perfecto, incluso cuando las cosas son difíciles o nos causan temor, y Jesús promete que siempre estará con nosotros.  Un versículo en el que pienso cuando tengo miedo es Salmo 56:3, que dice: ‘El día en que temo, yo en Ti confío’”.  Mamá guiñó un ojo a Basilio.  “Entonces, ¿qué tal si dejamos esos elefantes en el zoológico y nos enfocamos en Jesús ahora mismo?”

“Está bien”, aceptó Basilio.  “Le pediré que me ayude a recordar que está conmigo”.  —  TAMMY LASH

CONFÍA EN JESÚS CUANDO TENGAS MIEDO

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 56:3

EL DÍA EN QUE TEMO, YO EN TI CONFÍO.

¿Te ha llevado Dios a un paseo sorpresa últimamente?  ¿Has tenido que irte a un lugar nuevo?  ¿Conocer nuevas personas?  ¿Tenías miedo?  No debes sentir temor.  Jesús no quiere que tengas miedo, sino desea que confíes en Él.  Jesús te ama y solo quiere lo mejor para ti, así que siéntate relajadamente y disfruta los paseos sorpresa que Dios ha planeado para ti.  Siempre son buenos para ti, ¡y puede que también los disfrutes!