Miel de oxidendro

Gadiel se sentó, bajó las piernas por el costado de su cama y secó sus lágrimas con la manga de su camisa.  “No sirve de nada perder el tiempo orando por papá”, pensó.  “No hay nada que pueda hacer para que las cosas mejoren.  He orado y orado sin cansancio, pero nada cambia.  Papá sigue en la cárcel y creo que nunca va a cambiar, y mamá tiene que trabajar muchas horas casa día.  Tal vez nunca volvamos a estar juntos como familia”.

Gadiel se levantó y salió de la casa.  Ahí encontró a su abuelo que estaba recolectando miel de las colmenas, en el borde de los bosques.  El niño pensó que el abuelo se veía como un astronauta con su traje blanco y su sombrero con velo que usaba para protegerse de las abejas.

Cuando el abuelo terminó, saludó a su nieto con la mano.  “Puedes venir para que me ayudes a llevar esta miel de oxidendro a la casa”, indicó.

“Está bien.  También puedo ayudarte a poner la miel en frascos, si quieres”, respondió Gadiel.  El niño miró la cara de su abuelo por debajo de la red y preguntó: “¿Por qué se llama miel de oxidendro?  Suena como a ‘oxidado’, pero la miel es tan dulce.  No tiene sentido”.

El abuelo señaló un árbol cercano.  “Es porque está hecha con el néctar que las abejas toman de las flores de ese árbol de oxidendro”, explicó.  “Después que las abejas ponen la miel a través de su sistema único de procesamiento, se convierte en uno de los tipos más finos de miel en el mundo”.

El abuelo se quitó el sombrero con el velo y respiró profundamente.  “Eso me recuerda lo que Jesús hizo por nosotros.  Él toma un alma perdida de las garras del pecado y de la muerte, la procesa a través de Su amor y Su perdón, y de ahí sale una persona completamente nueva”.

El abuelo puso su mano en el hombro de Gadiel.  “Sé que las cosas son difíciles para ti en este momento, y quizá no tengas esperanza, pero no te de des por vencido.  Sigue orando por tu papá, Gadiel.  Tu padre necesita conocer a Jesús como su Salvador y entonces será una persona nueva, completamente diferente, una nueva creación, como dice la Biblia”.

Gadiel asintió.  “¿Podemos orar por él ahora mismo?”

“Por supuesto”, afirmó el abuelo, y ambos inclinaron sus cabezas para orar.  —  REBECCA SOMESKY

DIOS PUEDE CAMBIAR A CUALQUIER PERSONA

VERSÍCULO CLAVE: 2 CORINTIOS 5:17

DE MODO QUE SI ALGUNO ESTÁ EN CRISTO, NUEVA CRIATURA (NUEVA CREACIÓN) ES; LAS COSAS VIEJAS PASARON, AHORA HAN SIDO HECHAS NUEVAS.

¿Te parece que alguien que amas nunca va a cambiar?  ¿Te preguntas si sirve de algo seguir orando por esa persona?  No te rindas.  Dios escucha tus oraciones y puede salvar y cambiar a cualquiera.  La lectura bíblica de hoy describe el gran cambio que tuvo lugar en la vida del apóstol Pablo.  Nos recuerda que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales Pablo dice que él es el peor.  Sigue orando por tu ser querido y confía en que Dios responderá.