Quita lo viejo y toma lo nuevo

—¿Eso en serio?

A pesar de que su árbol de Navidad artificial escondía a Lidia de la vista, no podía esconder su irritación. El hermano menor de la niña, Toni, se acercó para inspeccionar la conmoción. Vio montones sospechosos de agujas artificiales de pino y…

—¡Oye! ¿Qué estás haciendo! —demandó Toni.

—¿Qué te parece que estoy haciendo?

Lidia agitó la pinza cortaalambres que tenía en la mano.

—¡Parece que estás dando de machetazos a nuestro árbol de Navidad hasta que muera! —Toni la fulminó con la mirada.

Lidia permaneció calmada mientras su hermano fijaba la atención a los montones de alambres de luces recortados.

—Estoy quitando las luces muertas para poner unas nuevas.

Toni se relajó.

—Entonces, ¿por qué estás tan molesta?

—Porque este árbol tenía luces incluidas hace mucho tiempo, así que no solo están los alambres enredados en cada una de las ramas, ¡sino que están engrapadas y pegadas! Cada grapa es difícil de remover —la niña gruñó mientras luchaba por quitar otra.

—Solo pon las luces nuevas encima de las muertas —sugirió Toni.

Lidia suspiró y se tomó un descanso.

—Eso fue lo que hicimos al principio. Pero esas luces también están muriendo. Por eso estoy haciendo lo que debí hacer desde el principio.

Toni se encogió de hombros. Jamás se complicaría la vida con un trabajo tan difícil. En ese momento, una llave entró en la cerradura y los niños supieron que Diego, su hermano mayor, había llegado a la casa.

—¿Qué es todo esto? —preguntó Diego mientras caminaba hacia la cocina.

—¡Buenas tardes para ti también! —balbuceó Lidia—. Dile tú —le indicó a Toni de mala gana. Ella volvió a desaparecer detrás del árbol.

—Está sacando todas las luces muertas para poner luces nuevas —respondió Toni desde el sillón—. Pero eso tomará mucho tiempo.

—Me parece bien —afirmó Diego—. De eso podríamos sacar un sermón: Despójate de lo viejo y vístete con lo nuevo.

Toni arrugó la cara.

—¿Qué?

—Lo viejo significa las vidas pecaminosas que teníamos antes que Jesús nos salvara; lo nuevo es la transformación que ha hecho Jesús en nosotros —Diego se unió a Lidia para ayudarla—. Es como nuestro árbol de Navidad. No lo estamos tirando a la basura, sirve a la perfección, lo único que está muerto son las luces. Jesús también nos creó a Su imagen, pero se necesita un proceso para podar nuestras actitudes muertas y acciones pecaminosas, para que podamos brillar con fuerza con Su amor.

Toni se movió, incómodo en el lugar donde se había acostado.

—Ya veo a qué te refieres —expresó, levantándose del sillón—. Yo también quiero ayudar.

PEARL ALLARD

DESPÓJATE DEL PECADO Y VÍSTETE DE AMOR

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 4:22-24

QUE EN CUANTO A LA ANTERIOR MANERA DE VIVIR, USTEDES SE DESPOJEN DEL VIEJO HOMBRE, QUE SE CORROMPE SEGÚN LOS DESEOS ENGAÑOSOS… Y SE VISTAN DEL NUEVO HOMBRE, EL CUAL, EN LA SEMEJANZA DE DIOS, HA SIDO CREADO EN LA JUSTICIA Y SANTIDAD DE LA VERDAD.

¿Te parece tedioso o desalentador quitarte los viejos hábitos y actitudes del pecado? La gracia de Jesús nos da la habilidad de dejar de pecar y comenzar a servir al Señor. Pero a veces es difícil. La próxima vez que te desanimes, celebra el trabajo que Dios ya ha hecho en ti y recuerda que Él está obrando en tu interior. El Señor te ayuda a quitar los pecados puertos y ponerte nuevas actitudes amorosas.