Ver con ojos de gratitud

La tía Diana terminó de leer y cerró su Biblia.  “Ahora oremos y llevemos nuestras necesidades delante de Jesús”.

Casandra cruzó los brazos.  “Dios nunca contesta mis oraciones”.

Rodrigo ahogó un grito y abrió los ojos de asombro por las palabras de su hermana mayor, y luego observó a su tía.

La tía Diana miró tiernamente a su sobrina.  “Lo lamento mucho, Casandra.  ¿Has tratado de ser agradecida cuando oras?”  La niña se encogió de hombros.  “Inclinemos nuestras cabezas, de todas maneras, y yo voy a orar”, aseguró la tía.

Después de la oración, la tía Diana se puso de pie.  “Ponte tus zapatos deportivos.  ¡Vamos a dar una caminata en la naturaleza!”

Cuando estaban en el sendero, Rodrigo señaló algo que colgaba del cuello de la tía Diana.  “¿Qué es eso?”

“Se llaman binoculares y nos ayudan a mirar las cosas que, de otro modo, no alcanzaríamos a ver”.  La tía Diana levantó los binoculares y los puso frente a sus ojos.  “Miren, en ese árbol hay un pájaro carpintero”.

“Déjame ver”, pidió Rodrigo.  La tía Diana le pasó los binoculares.  “¡Puedo verlo!”

“Es mi turno”, indicó Casandra.  Al mirar a través de los binoculares, dejó escapar una risita.  “Hay un conejito saltando en el pasto”.  La niña cambió la dirección de su visa.  “¡Y allá hay un venado con un cervatillo bebé!  Tienes razón, tía Diana.  Ahora veo un montón de cosas que no había notado antes”.

La tía Diana asintió, pensativa.  “¿Sabes?  Ser agradecida es como tener binoculares espirituales”.

“¿Cómo?”, preguntó Casandra, entregándole los binoculares a Rodrigo.

“La Biblia dice que debemos velar y orar con acción de gracias”, explicó la tía Diana.  “Al mirar a través de los binoculares de la acción de gracias, descubrimos todo tipo de cosas por las cuales estar agradecidos.  Si le damos gracias a Jesús por lo que ya ha hecho por nosotros, por ejemplo, morir en la cruz por nuestros pecados, nuestras oraciones tendrán un mejor enfoque y eso nos ayudará a confiar en que Él responderá de la mejor manera posible”.

“Estoy agradecida porque pude visitarte este fin de semana”, comentó Casandra.  “Dios sí respondió esa oración”.

En el camino de regreso, Casandra y Rodrigo sostenían binoculares imaginarios.

“Gracias, Señor, porque nos das ojos para ver”, expresó Casandra.

“Gracias, Dios, porque nos das pies para saltar”, dijo Rodrigo.

En ese momento, pasaron junto a una zarigüeya muerte.  “¡Guácala!”  Casandra se tapó la nariz.

Rodrigo levantó su voz.  “Pero gracias, Dios, ¡porque tenemos una nariz que puede oler!”  – BETH ANNE INGRAM

ORA CON ACCIÓN DE GRACIAS

VERSÍCULO CLAVE: COLOSENSES 4:2

PERSEVEREN EN[A] LA ORACIÓN, VELANDO EN ELLA CON ACCIÓN DE GRACIAS.

¿Oras con una actitud agradecida?  ¿O te quejas cuando Dios no responde tus oraciones como tú quisieras?  Agradecer a Jesús por todo lo que ha hecho por ti te ayudará a velar y aceptar Su respuesta a tus oraciones, aun si no es lo que esperabas.  Ora con gratitud y ten la certeza de que Dios hará lo mejor.