Valentía para hablar

Mamá estaba poniendo una pizza en el horno cuando Silvana llegó a casa.  “¿Cómo te fue en la escuela?”, preguntó su madre.

“Bien”, contestó la niña, “excepto porque tenemos que hacer el reporte oral de un libro en dos semanas y me asusta pararme al frente de la clase”.

“Puedes practicar conmigo”, ofreció mamá.  “¿Qué libro estás leyendo?”

“’El progreso del peregrino’”, le contó Silvana.  “La versión que estoy leyendo es más corta que el original y utiliza lenguaje moderno”.

“Buena elección”, afirmó su madre.  “John Bunyan, el autor de ‘El progreso del peregrino’, era una persona interesante.  Fue un predicador en Inglaterra en los años 1600.  En esa época, solo se permitía predicar en la iglesia, pero él creía que todos debían oír el evangelio.  Por eso, predicaba en cualquier lugar en el que tuviera una audiencia, a pesar de que fue arrestado varias veces”.

Silvana mordió una manzana.  “¿Lo enviaron a la cárcel?”

“¡Oh, sí!”, exclamó mamá.  “¿Y sabes qué fue lo que hizo ahí?”

“No, ¿qué hizo?”

“Predicó adentro de la cárcel”, comentó la madre.  “Eso frustró a los carceleros.  Incluso le ofrecieron dejarle libre si prometía no volver a predicar, pero, por supuesto, no podía dejar de predicar.  Él les dijo: ‘Dios me llamó a predicar y es lo que debo hacer’”.

“¡Debe haber sido muy valiente!”, opinó Silvana.

“Sí, lo era”, aseguró mamá.  “Pero su valentía provenía de Dios.  John Bunyan sabía que Dios le había llamado a predicar el evangelio y confiaba en que Él lo haría posible, aun con circunstancias difíciles.  Sus enemigos lo mantuvieron en la cárcel por unos doce años.  Antes de eso, escribió muchos libros, incluyendo ‘El progreso del peregrino’, que todavía lo lee la gente hoy en día.  John Bunyan predicó a más personas a través de sus libros que en persona”.

“¡Guau!”, se admiró Silvana.  “Puedo contarles a los demás niños que él creía en Jesús y animó a otros a creer también.  Entonces, de cierta manera, John Bunyan estará predicando otra vez, ¿verdad?”

Su madre asintió.  “Y, de cierta manera, tú también predicarás”.

“¿Yo?”, preguntó la niña, dubitativa.

“Sí”, expresó mamá.  “Al usar el reporte de un libro para explicar lo que su autor predicaba, compartirás lo que este creía sobre Jesús y lo que Él ha hecho por nosotros”.

Silvana sonrió.  “Y así como lo hizo con John Bunyan, Dios me dará la gracia para hacerlo”.  —  JAN L. HANSEN

LEVANTA TU VOZ PARA HABLAR DE JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: HECHOS 5:42 (NVI)

DÍA TRAS DÍA… [LOS APÓSTOLES] NO DEJABAN DE ENSEÑAR Y ANUNCIAR LAS BUENAS NUEVAS DE QUE JESÚS ES EL MESÍAS.

¿Cuáles son algunas maneras en las que puedes compartir las Buenas Nuevas de Jesús?  Una forma obvia, por supuesto, es simplemente contar a otros sobre Él.  A lo mejor, como Silvana, también podrías comentarle a alguien sobre un libro cristiano que has leído o hacerle oír una alabanza que te guste.  Hagas lo que hagas, no tengas miedo de levantar tu voz acerca de tu fe en Jesús.  Confía en que Él te dará la valentía para contar a otros acerca de Él.

Clave de Hoy
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