Un zoológico lleno de gente

“¡Mira ese pingüino!”, exclamó Mia.  “Mira cómo se menea.  ¿No te recuerda a alguien?”

Samuel rio disimuladamente.  “Sí, ¡al señor Torres!”  En otra jaula, el niño apuntó a un macho cabrío que tenía una barba larga.  “¿Es ese el señor Benítez, de la iglesia?  En verdad necesita afeitarse.  ¡La gente pensará que es un mendigo!”

Cuando se detuvieron en la pajarera, vieron un búho de ojos grandes.  “Ahí está nuestra maestra de música en la escuela”, comentó Mia.  “Sus enormes anteojos hacen que se mire igual a ese búho.  ¡Oh!  Y Olivia se ve exactamente como esos gansos que se pavoneaban con sus narices al aire.  Es tan engreída”.

Su madre frunció el ceño.  “Ahí hay un animal que me recuerda a alguien”, expresó, señalando a un ave grande y fea que estaba en una jaula.  “Un buitre”.

“Es muy feo.  ¿A quién te recuerda, mamá?”, preguntó Samuel con impaciencia.

“Este pájaro no ataca a los animales fuertes y saludables”, explicó mamá.  “Solo caza a los que están enfermos o discapacitados, así como las personas que señalan lo que nos les gusta de los demás y los critican”.  Ella miró severamente a sus hijos.  Mia se sonrojó e intercambió miradas con su hermano.  “¿Les recuerda a alguien que conozcan?”, preguntó su madre.

“No te refieres a nosotros, ¿verdad?”, preguntó Samuel.  “No es nuestra intención hacer daño”.

“No.  Solo es divertido ver a quién nos recuerdan los animales”, agregó Mia.

“A mí me parece que se están burlando de esas personas”, aseguró mamá.  “¿Cómo se sentirían si otras personas hicieran comentarios así a sus espaldas?”

Mia suspiró.  “Supongo que me sentiría muy mal”.

“¿Y si buscamos características en los animales que a otros les gustaría que la gente aprecie?”, sugirió Samuel.

El rostro de Mia se iluminó.  “Ya veo algunas”.  La niña apuntó con el dedo.  “Esas palomas me recuerdan a mamá: bondadosa, gentil… un símbolo de la paz”.

“Esta otra ave, en mi opinión, se parece más a mamá”, dijo Samuel, indicando un loro en su jaula.  “¡Es tan bonito!  Y habla con todos los que pasan cerca.  Hace que se sientan bienvenidos”.

Su madre rio.  “Gracias, pero no he desarrollado esas cualidades por mí misma.  Jesús me las dio para que pudiera usarlas para demostrar Su amor a los demás”.  Ella sonrió a sus hijos.  “Seamos todos palomas y loros, en lugar de buitres.  Tratemos a las personas de manera que sepan cuánto los ama Jesús”.  — SHERRY L. KUYT

SÉ AMABLE CON LOS DEMÁS

VERSÍCULO CLAVE: ROMANOS 5:8

PERO DIOS DEMUESTRA SU AMOR PARA CON NOSOTROS, EN QUE SIENDO AÚN PECADORES, CRISTO MURIÓ POR NOSOTROS.

¿Te burlas de la gente a veces?  Aun si no oyen lo que dices, tus palabras pueden tener un efecto en ellos y en otras personas que te rodean.  No seas un buitre que caza a los demás.  Recuerda que Jesús ama a esas personas y Él te ayudará a amarlas también.  Demuestra a los demás el amor de Jesús al tratarlos con amabilidad y respeto, ya sea que estén presentes o ausentes

Clave de Hoy
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