Todo lo que hagas

Raquel observaba mientras mamá ataba el listón del nuevo vestido brillante de Karina y le entregó una canasta de pétalos de flores.  “No es justo”, murmuró Raquel.  Ella nunca había sido niña de las flores en ninguna boda, pero su hermanita menor había sido elegida para ese rol en el matrimonio de la tía Erika.  “Lo único que voy a hacer es pararme en la puerta para entregar los programas”, dijo Raquel.

La mamá frunció el ceño.  “Raquel, por favor, deja de quejarte”.

“No me estoy quejando”, protestó Raquel, sin lograr sonreír.  “¡Es que no es justo!”, pensó nuevamente.

“Ven acá para ver las flores de la tía Erika”, indicó la madre.  Raquel caminó hacia donde estaba el hermoso arreglo en la mesa.  Había rosas blancas y tulipanes rosados, lirios fragantes y delicadas violetas.  “¿Qué flor te parece más bonita?”, le preguntó su mamá.

Raquel las estudió.  “Me gustan todas”, afirmó.  “Es difícil elegir una”.

“Estoy de acuerdo”, comentó la madre.  “Se necesita todos los diferentes tipos y colores para hacer esta clase de ramo.  ¿Te imaginas que el tulipán se pusiera a llorar porque no huele como la rosa?  ¿O que la violeta esté molesta porque es más pequeña que el lirio?”  Raquel negó con la cabeza.  “Eso sería ridículo, ¿verdad?  Bueno, al igual que las flores, las personas también son diferentes.  Todos tenemos distintas labores por hacer”.

Raquel miró el ramo.  “Quieres que deje de estar enojada porque no puedo ser la niña de las flores, ¿cierto?”

La mamá asintió.  “Si las dos, tú y Karina, fueran niñas de las flores, ¿quién saludaría a los invitados?  Como familia de la novia, debemos trabajar juntos para demostrarle a la tía Erika y al tío José cuánto los amamos, haciendo que sus invitados se sientan bien recibidos”.

Raquel suspiró.  “Supongo que tienes razón”.

La madre hizo un gesto afirmativo.  “Además, debemos trabajar juntos como cristianos.  La Biblia nos compara a un cuerpo, compuesto por muchas artes que funcionan de diferentes maneras.  Debemos amarnos unos a otros y reconocer que Jesús nos ha dado cosas diferentes para hacer, para que podamos servir juntos.  Las cosas que Dios tiene para ti no serán las mismas que las que tengan para Karina, pero sea lo que sea que Él te dé para hacer es importante”.

“¿Como sonreír cuando salude a todos los que lleguen a la boda?”, preguntó Raquel.  Su mamá asintió con la cabeza.  “Está bien”, dijo Raquel.  “Entonces, ¡lo haré!”JENNIFER QUAKENBUSH

CADA TAREA ES IMPORTANTE

VERSÍCULO CLAVE: 1 CORINTIOS 12:27 (NTV)

TODOS USTEDES EN CONJUNTO SON EL CUERPO DE CRISTO, Y CADA UNO DE USTEDES ES PARTE DE ESE CUERPO.

¿Estás feliz, haciendo lo que Dios te ha dado para hacer?  ¿O quisieras poder hacer lo que otra persona está haciendo?  Dios da a cada cristiano en el cuerpo de Cristo, la iglesia, diferentes roles y tareas para servirlo a Él y servir a otros.  Cuando te rehúsas a hacer tu parte, otros pierden la bendición de que compartas el amor de Dios con ellos.  Sirve a Jesús y demuestra a los demás quién es Él, al hacer fielmente las cosas que Él te ha asignado.

Clave de Hoy
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