Solo es un sueño

¡Grrr!  La sombra oscura que perseguía a Daniela gruñó mientras le pisaba los talones.  La niña corrió lo más rápido que podía.  No alcanzaba a ver qué la perseguía, pero estaba haciendo todo tipo de ruidos aterradores y se estaba acercando.  De repente, el camino desapareció bajo sus pies y sintió cómo caía… caía de un enorme barranco.  Ella gritaba mientras iba cayendo.  Y entonces su propio grito la despertó.  Estaba soñado.

El grito de Daniela también despertó a su papá.  Él entró en la habitación y se sentó en el borde de la cama.  “¿Qué sucede, hijita?”, preguntó.  Con una voz temblorosa, la niña le contó sobre la espantosa criatura que la perseguía.  “Solo era un sueño”, aseguró el padre.  “Me quedaré contigo hasta que te vuelvas a dormir, ¿bueno?”  Daniela asintió y se acurrucó en su cama.  En poco tiempo se quedó dormida.

“Anoche mi sueño parecía tan real”, comentó Daniela al día siguiente.  “¿Por qué tenemos sueños malos?”

“Es difícil decirlo”, contestó su padre.  “Los científicos creen que a veces nos ayudan a procesar nuestros miedos y emociones.  Pero en lo que estés pensando antes de dormir puede tener también un efecto en tus sueños.  Esa es una razón por la que es una buena idea leer un buen libro o algunos versículos de la Biblia antes de ir a la cama… versículos sobre cuánto Jesús te ama y cómo Él promete que siempre te cuidará”.

“Me parece buena idea”, afirmó Daniela, “pero ¿dónde puedo encontrar ese tipo de versículos?”

“Hagamos una cosa”, dijo papá.  “Te haré una lista de algunos de esos versículos y, antes que vayas a dormir esta noche, los leeremos juntos”.

“¡Está bien!”, señaló Daniela.  “Así dormiré con pensamientos felices en mi cabeza”.  La niña hizo una pausa.  “¿Nos habla Dios a través de los sueños?”

“En tiempos bíblicos, Él a veces lo hacía”, explicó su padre, “pero ahora tenemos Su Palabra escrita que nos guía”.

Daniela inclinó su cabeza y sonrió.  “Bueno, una vez soñé que tenía un poni.  ¿Crees que ese sueño se haga realidad?”

“¡Solo si alcanzara debajo de tu cama!”, bromeó papá, y ambos rieron.

“Muy bien”, expresó Daniela.  “Me olvidaré del poni y solo pensaré en que Jesús me cuida mientras duermo”.  —  CHARLES VANDERMEER

DUERME EN PAZ

VERSÍCULO CLAVE: PROVERBIOS 3:24

CUANDO TE ACUESTES NO TENDRÁS TEMOR, SÍ, TE ACOSTARÁS Y SERÁ DULCE TU SUEÑO.

¿Tienes pesadillas a veces?  Desarrolla el hábito de leer algunos versículos de la Biblia y orar, justo antes de ir a dormir.  El libro de Salmos es un buen lugar para empezar.  Poner buenos pensamientos en tu mente antes de dormir puede ayudarte a descansar más plácidamente.  Recuerda que Jesús está contigo y te cuida, aun mientras duermes.  ¡Dulces sueños!

Clave de Hoy
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