Sobrecarga para el cerebro

 “¡No entiendo!”, gritó Guillermo.  El niño empujó su Biblia, alejándola de él y se dejó caer en su silla.  “¿Cómo se supone que soy un cristiano si no sé todo lo que dice la Biblia?”

Su papá dejó la taza de café en la mesa de la cocina y se sentó.  “Bueno, sí entiendes quién es Jesús, ¿verdad?  ¿Y cómo Él murió para salvarte del pecado?”

Guillermo asintió.  “Sí, pero hay algunas cosas en la Biblia que no tienen sentido para mí”.  El niño señaló su cabeza.  “Cuando trato de hacer que mi cerebro entienda, todo queda enredado como en una enorme telaraña”.

El padre apuntó un libro de texto que estaba por ahí y preguntó: “¿Qué es eso?”

“Oh, ese es mi libro de historia”.

“¿Estás estudiando historia nuevamente en la escuela?”  Papá levantó una ceja.  “¿No aprendiste historia el año pasado?”

Guillermo rio.  “Papá, no es posible aprender todo en un año.  Por eso vamos a la escuela por doce años”.

“¡¿Qué?!”, exclamó su padre.  “¿Son tantos años de escuela?  ¿Por qué no te enseñan todo lo que debes saber el primer año y así te quitas eso de encima?”

“Papá, esa sería una sobrecarga para el cerebro”, afirmó Guillermo.

El padre sonrió.  “Entonces, ¿cómo esperas manejar todo el conocimiento de la Biblia en un tiempo tan corto, especialmente cuando todavía estás aprendiendo las cosas básicas?  Así como vamos entendiendo mejor las cosas cuando crecemos físicamente y maduramos, también comenzamos a entender la verdad de la Palabra de Dios de una manera más profunda cuando la estudiamos y crecemos espiritualmente”.

Guillermo inclinó su cabeza y frunció el ceño.  “¿Tú sabes todo lo que tiene que ver con la Biblia?”

“No.  Solo Dios sabe todo lo que tiene que ver con la Biblia”, respondió papá.  “Pero Él me ayuda a aprender más sobre la verdad de Su Palabra y sobre cómo crecer en mi fe, y trataré de explicarte lo que pueda”.

Guillermo tomó su Biblia y la puso en medio de los dos.  “A lo mejor podamos aprender y crecer juntos”.  BETH ANNE INGRAM

SÉ PACIENTE MIENTRAS CRECES Y APRENDES

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 25:4

SEÑOR, MUÉSTRAME TUS CAMINOS, ENSÉÑAME TUS SENDAS.

¿Estás tratando de entender toda la Biblia en un solo día?  La forma en que Dios piensa está tan por encima de la comprensión humana que se requiere que crezcas en Su Espíritu para que entiendas más plenamente Su Palabra.  Si le pedimos, Dios está más que dispuesto a enseñarnos.  Aprender sobre Jesús no es un curso intensivo de cristianismo… es una aventura de toda la vida.

Clave de Hoy
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