Se requiere

Abel y Margarita estaban disfrutando de un fin de semana en la cabaña de sus abuelos.  Mientras la abuela se fue a hacer chocolate caliente, los mellizos se sentaron con su abuelo frente al fuego e se pusieron a preparar palomitas de maíz a la antigua, en una vieja olla sobre el carbón. 

—En nuestra clase de hoy, en la iglesia, Pedro dijo que su papá no cree que uno debe tener fe en Jesús para ser salvo a ir al cielo.  Pedro nos dijo que su papá cree que no tiene sentido tener fe en nada.

—¿Y qué dijo tu maestra? —preguntó el abuelo.

—La señorita Proaño dijo  que para casi todo lo que hacemos se requiere fe —respondió Margarita—.  Ella nos dijo que, si podemos tener fe en la gente y en las cosas, sin duda podemos tener fe en Jesús.

Abel frunció el ceño.

—No sé a qué se refiere… ni siquiera estoy seguro de qué es la fe.  Pero la señorita Proaño no tuvo tiempo de explicarnos porque se acabó la clase —Abel tomó la olla de las palomitas y la sacudió encima de los carbones encendidos.

—¿Por qué pones la olla encima del fuego? —preguntó el abuelo—.  ¿Y por qué la sacudes?

Abel lo miró, sorprendido.

—Tiene que estar bien caliente para que los granos de maíz revienten —explicó, sentándose en un taburete—.  La sacudo para que los granos no se quemen por estar en un solo lugar.

—¿Por qué acabas de sentarte en el taburete? —preguntó el anciano—.  ¿No tienes miedo de que se caiga?

—¡Abuelito! —exclamó Abel—.  ¡Por supuesto que no!

—Entonces, tienes fe en que el calor cambiará los granos de maíz —señaló el abuelo—.  Tienes fe en que sacudirlos evitará que se quemen.  Y tienes fe en que el taburete te sostiene.  Estoy seguro de que puedes pensar en otras cosas en las que has puesto tu fe.

Margarita rio al ver la expresión de asombro en la cara de su hermano.

—Sí, Abel.  Parece que, después de todo, estás de acuerdo con la señorita Proaño.

Abel rio también.

—Así parece.

El abuelo asintió.

—Sencillamente la fe es simplemente creer.  La fe en Jesús es creer en que lo Él dice es verdad… aunque quizá no siempre entendamos.  Es confiar en que Él hará lo que ha dicho que hará, perdonar nuestros pecados y darnos vida eterna.

Abel miró las palomitas de maíz.

—Si podemos tener fe en el calor y los taburetes, ¡definitivamente podemos tener fe en Jesús!  —  GERI WALCOTT

TEN FE EN JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: HEBREOS 11:6

SIN FE ES IMPOSIBLE AGRADAR A DIOS. PORQUE ES NECESARIO QUE EL QUE SE ACERCA A DIOS CREA QUE ÉL EXISTE, Y QUE RECOMPENSA A LOS QUE LO BUSCAN.

¿Tienes fe?  Si viajas en un autobús, un avión o un automóvil, se requiere fe, creer que estas cosas te llevarán al lugar que quieres ir.  Viajar en un vehículo requiere que tengas fe también en las personas, como los pilotos, los choferes, los mecánicos.  Ya que tienes fe en las cosas y en las personas, sin duda, también puedes tener fe en Dios.  las personas pueden cometer errores, pero Dios no.  Cree en lo que Él dice en la Biblia, que necesitas que Jesús te salve del pecado.  Entonces confía en que Él lo hará.  (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published.