No tan bueno

Mientras Lucas y papá veían un partido de baloncesto en la televisión, gritaban y hacían porras.  Lucas saltaba de arriba abajo cuando su jugador favorito hacía una canasta tras otra.  “¡Creo que es el mejor jugador que ha existido!”, declaró el niño cuando se terminó el juego.

Al día siguiente, Lucas desafío a su papá para ver quién podría meter más canastas en el aro que estaba afuera del garaje.  Idearon un juego solo con los dos y cada uno realizó varios lanzamientos.  “Oye”, indicó papá cuando tomaron un descanso, “¡tu héroe hubiera metido esa última canasta!  ¿Por qué no lo hiciste?”

“Muy gracioso, papá”, exclamó Lucas.  “Estaba muy lejos.  Estoy dando mi mejor esfuerzo, pero él es profesional… ha jugado por años.  Además, ¡yo no podría ser tan bueno ni en un millón de años!”

“¿En serio?  ¿No lo crees?”, preguntó su padre.

“No, no lo creo”, aseguró Lucas.  “Me gusta el baloncesto, pero no soy el mejor para jugar.  ¡De ningún modo podría llegar a ser tan bueno!”

Papá sonrió.  “¿Sabías que la Biblia dice algo así?”, preguntó.  “Dice que tratar de ser buenos no nos hace lo suficientemente buenos”.

“¿Lo suficientemente buenos para qué?”  Lucas sonrió.  “¿O sea que la Biblia dice que no soy lo suficientemente bueno para jugar baloncesto profesionalmente?”

Su padre rio.  “Sabes que eso no es lo que quiero decir, pero qué al si respondes tu propia pregunta.  ¿A qué se refiere la Biblia cuando dice que no eres lo suficientemente bueno?”

“Para ir al cielo”, contestó Lucas.  “Dice que nadie puede ir al cielo haciendo cosas buenas.  Aprendí un versículo de la Biblia que dice que todas las cosas que tratemos de hacer para llegar a ser buenos son como trapos viejos y sucios”.

Papá asintió.  “Podemos pensar que somos muy buenos, pero todos somos pecadores, y las cosas que consideramos que son buenas no alcanzan el estándar de Dios, no son tan buenas.  Pero hay buenas nuevas: cuando ponemos nuestra confianza en Jesús, Él nos da Su justicia, Su bondad, y nos hace aptos para pasar la eternidad con Él en el cielo”.

Lucas lanzó una vez más la pelota al aro y falló.  “No soy tan bueno para el baloncesto profesional, y sin duda no soy tan bueno para el cielo.  Pero me alegra que Jesús me haga apto para entrar al cielo de todas maneras”.  — BILL K. O’CONNOR

JESÚS TE HACE JUSTO

VERSÍCULO CLAVE: ISAÍAS 64:6 (NVI)

TODOS SOMOS COMO GENTE IMPURA; TODOS NUESTROS ACTOS DE JUSTICIA SON COMO TRAPOS DE INMUNDICIA.

¿Esperas ser lo suficientemente bueno para agradar a Dios y ganarte tu entrada al cielo?  Podrás hacer muchas cosas que la gente considera que son buenas, pero Dios solo las verá como “trapos de inmundicia”.  Solo Jesús tuvo una vida perfecta.  La única manera en que puedes vivir según el estándar de Dios es al poner tu confianza en Jesús y recibir Su justicia.  Entonces serás apto para entrar en el cielo. (Haz clic aquí para que leas sobre las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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