Nadie es perfecto

Ariel se encogió de hombros cuando falló en su intento de meter una canasta en el aro de baloncesto.  “Oh, bueno, ¡nadie es perfecto!”, exclamó y las otras niñas rieron.  “Nadie es perfecto” se había convertido en una frase que Ariel usaba con frecuencia y sus amigas sabían, incluso antes de tiempo, cuando la oirían otra vez.

Un día, Ariel fue a la iglesia con su amiga, Juliana.  “Estuvo interesante”, comentó Ariel mientras caminaban a su casa después del culto, “pero no estoy de acuerdo con todo lo que dijo la señora Puertas.  Según ella, nadie es suficientemente bueno para ir al cielo.  ¡No lo creo!”

“Pero es lo que la Biblia dice”, aseguró Juliana.  “La Biblia dice que todos hacemos cosas malas, que todos somos pecadores.  Pero Jesús tomó el castigo por nuestros pecados, y la única forma en que podemos tener vida eterna es poniendo nuestra confianza en Él”.

“Bueno, la señora Puertas lo dijo como si todos fueran pecadores terribles, ¡y eso es absurdo!”, insistió Ariel.  “Yo nunca he hecho algo tan malo.  ¿Y qué me dices de las personas como mi tío Jairo?  Él siempre está ayudando a la gente.  Es un bombero voluntario y también dona dinero a lugares como la sociedad para el cáncer y los hogares para indigentes.  Y el año pasado, cuando…”  De repente, la niña se detuvo.  “Oh, ¡estoy tan ocupada hablando que ni siquiera estoy poniendo atención a lo que hago!  Ya nos pasamos de mi calle”.  Ariel se rio de sí misma.  “Oh bueno.  ¡Nadie es perfecto!”

“No, y eso es exactamente lo que Dios dice.  Él dice que no somos perfectos, que todos hemos pecado haciendo cosas malas”, respondió Juliana.  “A pesar de que lo que has hecho no te parece tan malo, Dios no lo ve así.  Todos tenemos pecado e nuestros corazones y, ya que Dios es perfecto y santo, el pecado no tiene lugar en el cielo.  Entonces, no importa cuántas cosas buenas hagas, o haga tu tío, eso no te acerca ni un paso más al cielo.  Todavía tienes que deshacerte de tu pecado y solo Jesús puede borrarlo.  A diferencia de nosotros, Él sí es perfecto y tenemos que confiar en Él para ser salvos”.

Ariel se quedó pensativa mientras se daba vuelta para dirigirse a su calle.  “Tengo que ir a mi casa”, indicó, “pero platiquemos más sobre esto otro rato, ¿bueno?”  Juliana asintió, contenta.  —  HAZEL W. MARETT

EL PECADO NO TIENE LUGAR EN EL CIELO

VERSÍCULO CLAVE: ROMANOS 3:23

POR CUANTO TODOS PECARON Y NO ALCANZAN LA GLORIA DE DIOS.

¿Eres apto para ir al cielo?  Ni la mentira, la desobediencia, la trampa, el chisme ni ningún otro pecado tienen lugar en el cielo.  ¿Leíste el pasaje bíblico de hoy?  Una de las personas descritas en ese texto hizo muchas buenas obras; la otra pidió la misericordia de Dios.  Jesús dijo que aquel que pidió misericordia fue salvo, no el q creyó que era lo suficientemente bueno a causa de las buenas obras que realizó.   ¿Cuál de los dos eres tú?  Admite tu pecado y confía en Jesús.  (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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