Más que leche

Morgana suspiró y cerró su Biblia.  “He estado trabajando en mi versículo para memorizar, pero es demasiado largo”, se quejó.  “¡Nunca voy a poder aprenderlo!  Ni siquiera entiendo qué significa”.  La niña observó cómo su madre ponía a su hermanito, Malaquías, en su silla y le colocaba su biberón.  “¿Puedo darle de comer a Malaquías?”, preguntó Morgana.

“Claro”, afirmó su madre y le entregó una cuchara a su hija.  “¿Puedo ayudarte con el versículo?  ¿Qué es lo que no entiendes?

Morgana se encogí de hombros y tomó la cuchara.  “A ver, hermanito, aquí vamos.  ¡Abre tu boca!”  La niña le dio una cucharada de comida para bebés.  “Oh, Malaquías, ¡no dejes que la comida se te escurra por la quijada!”  Malaquías no dejó de sonreír con su boca llena de comida, y Morgana rio.  “Bueno, haces un desastre, ¡pero al menos eres lindo!”

De repente, Malaquías golpeó con su puño en medio del plato de comida.  Luego se frotó los ojos con su manita sucia. 

Morgana suspiró y se agachó para limpiar el piso con una servilleta de papel.  “Oh, mamá, qué asco.  Estoy segura de que era más fácil darle a un biberón a Malaquías.  ¿Por qué tiene que comer esto?”

“Los bebés necesitan leche, pero cuando se van haciendo mayores, también necesitan alimentos sólidos para crecer fuertes”, contestó su madre.  “Creo que ya terminó.  Voy por una toalla y un trapeador, para limpiar a Malaquías y limpiar el piso”.

Después de la cena, mamá sugirió que Morgana siguiera intentando de memorizar su versículo.  Morgana se quejó.  “Pero ya te dije, ¡es demasiado largo y difícil!”

“Yo sé que es más difícil que los versículos más cortos a los que estás acostumbrada, pero creo que ya estás lista para eso”, aseguró mamá.  “Has crecido en tu fe, del mismo modo que Malaquías ha crecido físicamente.  Y, como él, necesitas más que leche.  Es hora de que comiences a estudiar partes más difíciles de la Biblia que te ayudarán a entender más acerca de Jesús, mientras creces en tu relación con Él”.

“Tal vez tengas razón”.  Morgana sonrió al pensar en la forma en que Malaquías comió su cena.  “¡Pero probablemente haga un desastre!”

“Está bien”, indicó su madre.  “Yo te ayudaré a aprender tus versículos y te explicaré las partes que no entiendas”.

“Bueno”.  Morgana abrió su Biblia.  “¡Supongo que no quiero ser una cristiana bebé para siempre!”  RAELENE E. PHILLIPS

ESTUDIA LA BIBLIA

VERSÍCULO CLAVE: HEBREOS 5:14

EL ALIMENTO SÓLIDO ES PARA LOS ADULTOS (LOS QUE HAN ALCANZADO MADUREZ), LOS CUALES POR LA PRÁCTICA TIENEN LOS SENTIDOS EJERCITADOS PARA DISCERNIR EL BIEN Y EL MAL.

¿Estás creciendo espiritualmente?  La Biblia se refiere a la Palabra de Dios como leche y también como alimento sólido.  Como cristianos en crecimiento, necesitamos ambas cosas.  Algunas partes de la Biblia pueden ser difíciles de entender cuando acabas de hacerte cristiano, pero ahora pueden ayudarte a conocer más sobre Jesús y sobre cómo Él está obrando en tu vida.  Sigue profundizando en Su Palabra y pide ayuda a otros con las partes que no entiendas.

Clave de Hoy
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