Las cabras desmayadas

Keila observaba cómo su padre pastoreaba a dos cabritos para que entraran al corral de cabras de la familia. Se veían tan lindos cuando comenzaban a explorar el nuevo mundo que los rodeaba, curiosos de todas las demás cabras del corral.

—¿Puedo ir a acariciarlos, papá? —preguntó la niña.

—¡Claro que sí! —afirmó su padre—. Solo ten cuidado de no asustarlos. A estas cabras a veces las llaman «desmayadas» porque…

Antes que papá terminara su explicación, el perro Bobby salió corriendo al jardín y empezó a ladrar emocionado a los recién llegados. Inmediatamente, los cabritos pusieron sus piernas rígidas y cayeron.

—¡Oh, no! —exclamó Keila—. ¡Algo les pasó a los cabritos!

—Están bien —le aseguró papá mientras calmaba al perro—. Justo te iba a decir que les llaman «cabras desmayadas» porque, cuando se asustan, sus piernas se ponen rígidas y se caen al piso. No se desmayan en realidad. De hecho, tienen una condición médica que causa que sus músculos permanezcan tensos más tiempo de lo normal cuando se asustan. Por eso caen.

Keila salió corriendo al corral para revisar a los cabritos. Pocos minutos después, se relajaron y volvieron a ponerse en pie y a dar vueltas por el corral, como siempre. La niña empezó a alimentarlos con granos que puso en la palma de su mano.

—¡Yo sé exactamente cómo se sienten! Sentí ganas de desmayarme cuando tuve que dar mi discurso frente a toda mi clase la semana pasada. ¡Tenía tanto miedo!

Papá sonrió.

—Sé que estabas extremadamente nerviosa, pero no dejaste que el miedo te paralizara.

—Le pedí a Dios que me ayudara —indicó Keila—. Cuando llegó el momento de dar mi discurso, respiré profundamente e hice una oración rápida. Me sentí con más confianza al caminar al frente, porque sabía que Dios estaba conmigo.

—Hay muchos versículos en la Biblia que nos recuerdan que no debemos tener miedo porque Dios está con nosotros —señaló su padre—. Es normal que nos sintamos nerviosos y asustados a veces, pero no queremos dejar que eso nos detenga a la hora de hacer lo que debemos. Jesús promete que siempre estará con nosotros, así que jamás tendremos que afrontar ninguna situación solos. Podemos ser valientes porque Él está con nosotros, aun cuando sentimos miedo.

Keila sonrió.

—¡Lo recordaré la próxima vez que sienta que me voy a desmayar como una cabra!

KENDRA ANGLE

CONFÍA EN DIOS CUANDO TIENES MIEDO

VERSÍCULO CLAVE: 2 TIMOTEO 1:7

PORQUE NO NOS HA DADO DIOS ESPÍRITU DE COBARDÍA, SINO DE PODER, DE AMOR Y DE DOMINIO PROPIO.

¿Alguna vez has sentido tanto miedo por una situación que pensaste que no podrías hacerlo? Tal vez tenías que dar un discurso, tomar un examen, ir a una nueva escuela o visitar al médico. Dios promete que estará con nosotros en todos los momentos difíciles. Cuando te sientas abrumado, recuerda que Él te ha dado Su Espíritu, que siempre está contigo. Confía en que Él te ayudará y te dará valentía cuando te sientas solo.

Clave de Hoy
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