Alimentando a las aves

—Abuelita, ¿por qué tienes tantos comederos para aves diferentes? —preguntó Lucio mientras llenaba junto a su abuela los comederos en su jardín—. ¿No crees que uno sería suficiente?

—Bueno, Lucio, si todos los pájaros fueran iguales, un comedero sería suficiente. Pero Dios, en Su sabiduría y creatividad, hizo muchos tipos de aves para que disfrutemos de ellas, y las creó con diferentes necesidades y preferencias. Por ejemplo, a los pinzones normalmente les gusta posarse en las bolsas llenas de semillas de cardos. A los azulejos les gusta alimentarse de bandejas o platos. Y a los colibríes les gusta el néctar dulce con azúcar con el que llenamos sus comederos.

—Guau —expresó Lucio—. ¡Qué genial!

Al día siguiente, el niño fue a la biblioteca de su escuela para sacar unos libros acerca de las aves. Unos días después, Lucio y su abuela se pusieron a conversar sobre el sermón del pastor mientras iban de regreso a la casa, después de la iglesia.

—¿A qué se refería cuando dijo que debemos adaptar el evangelio para satisfacer las necesidades de nuestros vecinos? —preguntó el niño.

—Bueno, ¿recuerdas cuando estábamos llenando los comederos para las aves y hablamos de las necesidades de cada uno de los pajaritos? —preguntó la abuela—. Compartir el evangelio con nuestros amigos es muy parecido a alimentar a las aves… no puedes solamente lanzar un tipo de semilla y dar por sentado que es lo único que comen. Del mismo modo que tienes que aprender cómo Dios creó a cada pájaro y qué le gusta comer, tendrás que escuchar y aprender lo que es importante para tus amigos, por ejemplo, qué les gusta hacer o cuáles son sus temores y heridas. ¿Todos tus amigos son iguales?

—No —contestó Lucio—. Algunos practican deportes y a otros les gusta la música o el teatro. Algunos tienen padres divorciados o alguien de su familia está muy enfermo en el hospital.

—Exactamente —indicó la abuela—. Puedes compartir las Buenas Nuevas de Jesús, que nunca cambian, al interesarte en las cosas que les gustan a tus amigos o en las áreas en que están sufriendo. ¿Recuerdas cómo Jesús enseñaba muchas veces con parábolas? Él compartió la verdad de Dios a través de historias sobre granjeros, mujeres y pastores, porque eso era lo que la gente conocía.

—¡Ya lo entiendo! —exclamó Lucio—. Mañana les contaré a un amigo que se siente solo que Jesús quiere ser su amigo para siempre.

—¡Muy bien, hijo! Ahora vayamos a llenar los comederos de las aves.

JONI SPEARS

COMPARTE LAS BUENAS NUEVAS

VERSÍCULO CLAVE: 1 CORINTIOS 9:22

A TODOS ME HE HECHO TODO, PARA QUE POR TODOS LOS MEDIOS SALVE A ALGUNOS.

¿Cómo puedes compartir el evangelio con tus amigos? A pesar de que las Buenas Nuevas de Jesús nunca cambian, la forma en que las compartes sí puede ser diversa. ¿A tus amigos les gusta el deporte? Cuéntales que Jesús es el mejor entrenador que puede existir. ¿Conoces a alguien que esté pasando por un momento difícil? Demuéstrale cómo Jesús se preocupa por esa persona al escucharla y guiarla a la esperanza que Él ofrece. Cuando sabes lo que la gente necesita, puedes compartir de Jesús de una manera que llegue a sus corazones.

Clave de Hoy
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