La nueva habitación de Bella

Bella arrojó el último de sus juguetes en una caja.  “¿Estás lista?”, gritó su madre desde la otra habitación.

La niña empezó a llorar cuando los señores de la mudanza entraron y desarmaron su cama.  “Hija, ¿qué pasa?”, preguntó mamá al llegar a la habitación.

“No quiero irme.  No quiero dejar mi habitación”.

Su madre la abrazó.  “Sé que dejar lo que es familiar y cómodo para ti es difícil, pero recuerda que Jesús cuida de ti y te ayudará en esta situación.  Entrégale lo que te preocupa y confía en que Él te ayudará a adaptarte a vivir en un lugar nuevo.  Estoy segura de que pronto te sentirás en casa con tu nueva habitación, así como lo hiciste con esta”.

Bella ayudó a su mamá a cargar la última caja de su habitación y la llevaron al camión de la mudanza.  La niña corrió de regreso a su habitación para admirarla por última vez y luego subió al automóvil con su madre.  El papá de Bella encendió el camión y así empezaron la travesía hacia su nuevo hogar.

La niña miró por tristeza a través de la ventana, hasta que ya no podía ver su vieja casa.  “¿Cómo voy a sentirme cómoda en mi nueva habitación?”, se preguntaba.  Oró en silencio y luego se quedó dormida.

Cuando Bella se despertó, estaban entrando en el garaje de su casa nueva.  Papá abrió la puerta de la casa con la llave y la niña entró corriendo para ver su nueva habitación.  Encontró una nota en la puerta y la tomó.

La nota decía: “Querida Bella: Te encargo que cuides mi habitación.  Espero que en ella te diviertas, juegues y rías tanto como yo lo hice.  Atentamente, Sonia”.

“¡Mamá!”, exclamó la niña mientras corría hacia el camión de mudanza.  “Encontré esta nota en mi nueva habitación”.

Su madre sonrió al leer la notita.  “La familia que vivía aquí tiene una hija como de tu edad.  Qué lindo detalle de su parte”.

Bella asintió.  “En el camino a esta casa, le pedí a Jesús que me ayudara a no preocuparme y a recordar que Él tiene cuidado de mí.  Cuando vi esa nota, me hizo sentir mucho mejor con la idea de mudarnos aquí.  La voy a pegar en nueva habitación, para recordar siempre que Jesús cuida de mí”.  —  LISA FULLER

JESÚS CUIDA DE TI

VERSÍCULO CLAVE: 1 PEDRO 5:7 (NTV)

PONGAN TODAS SUS PREOCUPACIONES Y ANSIEDADES EN LAS MANOS DE DIOS, PORQUE ÉL CUIDA DE USTEDES.

¿Alguna vez te has preocupado por algo?  ¿Te preguntaste si a Dios le importaba lo que estabas viviendo?  Él siempre está pendiente.  No importa qué es lo que te preocupa, puedes confiar en que Dios escucha tus oraciones y cuida de ti.  Incluso cuando afrontes situaciones difíciles, Él te ayudará a superarlas.  Entrégale tus preocupaciones a Jesús, porque sabes que Él te ama y cuida de ti.

Clave de Hoy
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