La carnada correcta (Parte 1)

Natalia dejó caer su mochila en el piso con fuerte ruido.

—¡No puedo creer lo que hizo Domingo! —exclamó—. ¿Recuerdas que ayer te conté que no podía encontrar mi calculadora? —le preguntó a su madre—. Bueno, ¡resulta que Domingo se la robó! La señorita Patel vio mi calculadora en su mochila y él admitió que la tomó de mi escritorio cuando yo no estaba atenta —Natalia se dejó caer en la silla de la cocina, haciéndola chirriar—. ¿Qué le pasa a ese niño? Dice que es cristiano, ¡pero a veces no actúa como si lo fuera!

—Lamento mucho oír que Domingo robó tu calculadora —expresó mamá—. ¿Hablaste con él sobre eso?

—Sí y dijo que estaba muy arrepentido —respondió Natalia—. Pero él ha hecho cosas así antes. No entiendo para qué se quiere robar algo que no le pertenece.

—Bueno, me alegra que no sientas tentada a robar las cosas de otras personas —declaró su madre—. Pero recuerda que las cosas que son tentación para ti quizá no lo sean para él.

—¿A qué te refieres? —preguntó la niña.

—¿Te acuerdas de cuando tu padre se fue a pescar mojarras la semana pasada? —preguntó mamá—. ¿Recuerdas qué tipo de carnada usó?

Natalia hizo una mueca.

—Sí, eran esos gusanos rojos asquerosos. Papá dice que a las mojarras les gustan, pero si yo fuera una mojarra, preferiría comer un piscardo. ¡Siempre es mejor un pez que un gusano!

Su madre rio.

—Pero las mojarras no prefieren un pez, y eso es exactamente lo que quisiera que comprendas. Distintos tipos de peces se sienten atraídos a diferentes clases de carnadas —mamá hizo una pausa—. En ese sentido, Satanás es un buen pescador, porque las personas también son así. Algo que es tentador para una persona no servirá para tentar a otra, pero todos nos sentimos tentados por algo. Debemos estar alertas de lo que Satanás podría usar como carnada para hacernos pecar. Parece que Domingo se siente tentado a robar, lo cual no es atractivo para ti, pero a veces le dices cosas desagradables a tu hermano cuando hace algo que te molesta.

Natalia se sonrojó.

—Tienes razón. Supongo que sí caigo en la tentación con una carnada diferente a la de Domingo.

—Todos nos sentimos tentados por cosas diferentes —aseguró mamá—. Pero Jesús promete perdonar todos nuestros pecados y ayudarnos a resistir la tentación. Y también debemos perdonarnos y ayudarnos unos a otros.

HAZEL W. MARETT

RESISTE LA TENTACIÓN

VERSÍCULO CLAVE: 1 PEDRO 5:8-9

ESTÉN ALERTA. SU ADVERSARIO, EL DIABLO, ANDA AL ACECHO COMO LEÓN RUGIENTE, BUSCANDO A QUIEN DEVORAR. PERO RESÍSTANLO.

¿Con qué tentaciones luchas? ¿Hacer trampa? ¿Contar chismes? ¿Desobedecer a tus padres? Puede que no todos caigamos con la misma carnada, pero todos luchamos con el pecado de algún modo u otro, y hacemos cosas malas. Si conoces a Jesús, Él perdona tu pecado y te da el poder para resistir la tentación. Confía en que el Señor te ayudará a hacerlo y muestra la misma gracia a quienes tienen luchas diferentes a las tuyas.

Clave de Hoy
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