En sus marcas, listos… esperen

Jared lanzó su mochila en la mesa de la cocina, se dejó caer en un taburete y enterró la cabeza en sus brazos con un suspiro.  Su padre levantó la mirada de su computadora.

—¿Pasó algo malo, hijo?

—¡Sí, pasó algo malo!  ¡El entrenador Jaramillo nombró capitán a Samuel y no a mí!  Yo he estado más tiempo en el equipo, soy el que más goles ha metido y sé todas las estrategias de los otros equipos.  ¡Nadie está más listo para ser capitán que yo!

—Lo siento —expresó papá—.  Sé cuánto querías ese puesto.  Y tienes razón, tienes muchos de los ingredientes que se necesitan para ser un buen capitán.

Jared se deslizó del taburete para ponerse de pie y caminó hacia el refrigerador para buscar algo de comer.  Adentro encontró un tazón que contenía una gelatina de naranja, su favorita.  El niño fue corriendo por una cuchara y la metió en el tazón.

—¡Guácala! —exclamó Jared—.  ¡Está aguada! 

—Eso es porque le falta una hora o más para cuajar —su padre hizo una pausa—.  ¿Sabes?  Esa gelatina me hace pensar en lo que Dios podría estar haciendo con esta situación del puesto de capitán.  ¿Recuerdas cuando leímos la otra noche sobre cuando Jesús tenía solo doce años, y Sus padres Lo encontraron en la sinagoga, conversando con los adultos sobre las Escrituras, y todos quienes Lo escuchaban estaban admirados?

—Sí, lo recuerdo.

—Bueno, Jesús tenía todos los ingredientes que mostraban que estaba listo para el ministerio.  Pero Él no comenzó ese ministerio hasta que tuvo treinta años, o sea, dieciocho años después.

—¿Me estás diciendo que voy a tener que esperar dieciocho años para ser capitán? —preguntó Jared, sin poder creerlo.

Papá rio.

—No, solo quiero decirte que puede que tengas todas las habilidades que necesita un capitán, así como esa gelatina tiene todo lo que necesita para ser su postre favorito, pero quizá necesitas cuajarte.  Además, también es posible que Dios tenga algo completamente distinto para ti.  De cualquier modo, no tienes que esperar para usar los dones y talentos que el Señor te ha dado.  Utilízalos para ayudar a los demás desde ahora, quizá apoyando a Samuel en su nuevo rol como capitán, y con paciencia confía en que Dios te guiará a dar el próximo paso cuando sea el tiempo.

—Está bien —afirmó Jared—.  Pero va a ser difícil esperar que la gelatina esté cuajada.  ¿Podemos ir a patear la pelota en el jardín hasta que esté lista?

—Claro que sí —dijo su padre—.  ¡Vayamos!  —  LAURA KUEHN

EL TIEMPO DE DIOS ES MEJOR

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 27:14 (NTV)

ESPERA CON PACIENCIA AL SEÑOR; SÉ VALIENTE Y ESFORZADO; SÍ, ESPERA AL SEÑOR CON PACIENCIA.

¿Alguna vez te has sentido frustrado cuando tenías muchas ganas de hacer algo, pero te tocó esperar?  Una parte importante de confiar en Dios implica esperar en Su tiempo.  Él envió a Su Hijo, Jesús, a morir por tus pecados en el tiempo oportuno, y Él sabe exactamente qué y cuándo es lo mejor para ti.  Confía en que el Señor te ayudará a usar los dones que Él te ha dado para mostrar a otros Su amor, ahora y en el futuro.

Clave de Hoy
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