El sentido común de los pollos

Gracia estaba ayudando a su mamá a alimentar a los pollos en el patio trasero.  Después de botar el agua sucia del bebedero y de rellenarlo con agua fresca, la niña lo volvió a poner en el gallinero.  Apenas lo puso en el piso, un poco del agua salió del recipiente.  Los pollos inmediatamente corrieron a tomar el agua que se había derramado en el piso. 

“¡Qué desagradable!”, exclamó Gracia.  “¿Por qué no beben el agua limpia del bebedero?”

“El agua que corre llama su atención”, explicó mamá.  “Les hace pensar que es mejor que el agua del bebedero”.

“De todos modos, me parece desagradable”, aseguró Gracia, haciendo una mueca.  “A veces, lo que hacen los pollos no tiene sentido”.

La madre puso una expresión pensativa mientras llenaba el comedero de alimentos.  “Puede que no, pero los pollos me recuerdan mucho a nosotros”.

Gracia frunció el ceño.  “¿En qué sentido nos parecemos a los pollos?”

“Bueno, a veces el pecado nos parece algo bueno, así como el agua sucia les parece buena a los pollos.  El pecado podría sentirse bien o ser divertido por un tiempo, pero a la larga, solo nos hará daño”.

“Así como el agua sucia les hará daño a los pollos si siguen tomándola, en vez del agua limpia”, afirmó Gracia.

“Exactamente”, indicó su mamá.  “Y mira, cuando los pollos ven cómo sus amigos beben el agua del piso, ellos también quieren hacerlo”.

Gracia observó cómo más pollos se acercaron a tomar el agua derramada.

“Cuando todos parecen divertirse al hacer algo que está mal, debemos recordar que Jesús nos ha dado algo mucho mejor”, señaló mamá.  “Él murió para salvarnos del pecad y quiere lo mejor para nosotros.  Así como les damos a los pollos agua limpia porque queremos cuidarlos, Jesús nos da el deseo de hacer lo correcto porque nos ama.  Y cuando seguimos a otros hacia el agua sucia y la bebemos, podemos admitir nuestro pecado delante de Dios y Él nos perdonará”.

Gracia miró a los pollos, que ahora tomaban el agua del bebedero.  “Al menos ahora están tomando el agua limpia”, notó.  “Recordaré que Jesús me ayuda a hacer lo mismo, la próxima vez que me vea tentada a seguir la corriente con lo que todos los demás están haciendo”.  JULIE KICINSKI

JESÚS TE AYUDA A HACER LO QUE ES CORRECTO

         VERSÍCULO CLAVE: JUAN 14:15

SI USTEDES ME AMAN, GUARDARÁN MIS MANDAMIENTOS.

¿Alguna vez has querido hacer algo solo porque todos los demás lo hacen?  ¿Aun cuando sabes que está mal?  Parece divertido a veces, pero el pecado siempre terminará haciéndote daño.  Esa es la razón por la que Jesús murió en la cruz, para salvarnos del pecado.  Recuerda esto la próxima vez que sientas la tentación de seguir la corriente del grupo, y en lugar de eso confía en que Jesús te ayudará a hacer lo que es correcto.

Clave de Hoy
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