Cacatúas y lagartos

El paisaje australiano ardía con el calor el momento que Javier se unió a su hermana en el porche de la casa.  “Javier, ¿podrías servirme jugo, por favor?”, preguntó Emma, señalando una jarra que estaba sobre la mesa.  La niña hizo a un lado su Biblia.  “He estado tratando de aprender un versículo, pero hace demasiado calor.  Las palabras no se me quedan en la cabeza”.

Javier vertió jugo en dos vasos.  “¿Qué versículo tienes que aprender?””

“El Salmo 19:1.  ‘Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento…’ eh…”.  Emma hizo una pausa.  “No lo recuerdo”.

Mientras Javier le entregaba a Emma un vaso de jugo, un ave rosada con un copete de plumas rojas en su cabeza salió disparada por los aires, dando un grito de angustia.  “¿Cuál es el problema de esa cacatúa?”, preguntó Emma.

Su padre salió al porche y apuntó una figura oscura que silenciosamente reptaba hacia el tronco torcido del árbol que tenían en el patio.  “Ese enorme reptil con mirada malvada es un lagarto”, explicó papá.  “Tiene hambre y le gustan las cacatúas bebé.  Observen lo que sucede”.

Lenta e implacablemente, el lagarto se arrastró hacia arriba.  Estaba cerca del nido cuando la cacatúa bajó en picada.  El reptil se volteó y perdió el equilibrio, aferrándose frenéticamente al árbol.  Sin embargo, perdió su agarre, cayendo al piso y escabulléndose.

“Las cacatúas se preparan para los enemigos”, aseguró el padre.  “Fíjense cómo las ramas y la corteza fueron limpiadas del área que rodea al nido.  El lagarto no pudo agarrarse de nada.  No tenía un lugar firme para apoyarse, así que cayó”.  Papá señaló la Biblia de Emma.  “Los cristianos también deben prepararse para su enemigo”, agregó.  “¿Saben quién es nuestro enemigo y cómo podemos evitar que pueda tener asidero en nuestras vidas?”

“Nuestro enemigo es Satanás”, afirmó Emma.

“Lo mantenemos lejos al recordar que le pertenecemos a Jesús y que Él derrotó a Satanás cuando murió en la cruz”, agregó Javier.

“Correcto”, expresó su padre.  “Y la Palabra de Dios nos ayuda a recordarlo.  Nos prepara para los ataques del enemigo”.

“Supongo que esa es la razón por la que debe aprender mis versículos bíblicos”, comentó Emma.

Papá asintió.  “Satanás puede tratar de desanimarnos o de hacernos pecar, pero cuando miramos a Jesús y recordamos que le pertenecemos a Él, Satanás no podrá atraparnos”.  —  ANNE JOHNSON

LA PALABRA DE DIOS TE PREPARA PARA LOS ATAQUES

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 119:11

EN MI CORAZÓN HE ATESORADO TU PALABRA, PARA NO PECAR CONTRA TI.

¿Te tomas el tiempo para leer la Biblia y memorizar versículos?  Estos pueden ayudarte cuando el enemigo trata de asirse a tu vida.  Cuando Satanás trate de hacerte pecar, recuerda que Jesús te da el poder para resistir (Hebreos 2:18).  Cuando él trate de hacerte sentir culpable, recuerda que Jesús ha quitado tu pecado (Salmo 103:12).  Prepárate para los ataques del enemigo al leer y memorizar la Palabra de Dios.

Clave de Hoy
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