Bendiciones añadidas

Paloma se frotó con fuerza los ojos.  “No seas una bebé”, se dijo a sí misma.  “Entonces este verano no podrás ir al campamento de verano.  Esa no es razón para llorar”.  La niña metió el folleto del campamento en su bolsillo, cerró el buzón y entró a la casa.

“¿Eres tú, Tomás?”, gritó su madre.

“No, soy yo”, exclamó Paloma al entrar en la habitación.

“Me imaginé que podría ser tu papá.  Salió a una entrevista de trabajo”.

“No le servirá de nada”, aseguró Paloma.  “Ya ha tenido muchas entrevistas”.

“Tarde o temprano encontrará empleo”, contestó mamá.

Paloma dejó caer el correo sobre la mesa de la sala y sacó el folleto del campamento de su bolsillo.  “¿Por qué Dios no le da un trabajo a papá?  Somos hijos de Dios.  Creí que Dios cuidaba de Sus hijos”.

“Y sí cuida de ellos, Paloma”, explicó mamá.  “Las cuentas están pagadas.  Tenemos nuestra casa y nos tenemos unos a otros.  Puede que este año no haya dinero para cosas extra, como el campamento de verano, pero Dios nos ha dado muchos beneficios”.

Ambas levantaron la mirada cuando entró el padre.  “Bueno, ¡me fue bien en la entrevista!”, indicó con una sonrisa.  “¡Es un buen salario y tiene excelentes beneficios!  Oremos para que este sea el trabajo correcto para mí”.

“¡Definitivamente vamos a orar!”, señaló la madre.

“¿Qué son beneficios?”, preguntó paloma.

“Son cosas como seguro médico o plan de jubilación, vacaciones pagadas y días de permiso por enfermedad”, explicó papá.

Paloma se veía confundida.  “Bueno, ¿a qué te referías cuando me dijiste que Dios nos ha dado muchos beneficios, mamá?  Él no nos da seguro médico ni permiso por enfermedad”.

“Los beneficios en el trabajo son cosas que los negocios ofrecen a sus trabajadores adicionalmente al salario que ganan en sus trabajos”, respondió su madre.  “Cuando se trata de nosotros y Dios, no hemos ganado nada.  Nuestra salvación fue pagada por Jesús en la cruz.  Pero junto con el regalo gratuito de la vida eterna, Él da a Sus hijos bendiciones adicionales: amor, gozo, paz, Su promesa de suplir para nuestras necesidades, cosas así.  Aunque pasemos por tiempos difíciles, podemos recordar la bendición de la salvación y todos los demás beneficios que Él nos da”.

Paloma meditó en esas palabras.  “Supongo que tengo que recordar todas las bendiciones que Dios me ha dado”, admitió, “ya sea que papá consiga este trabajo o no”.  —   BARBARA J. WESTBERG

NO TE OLVIDES DE LAS BENDICIONES DE DIOS

VERÍSCULO CLAVE: SALMO 103:2

BENDICE, ALMA MÍA, AL SEÑOR, Y NO OLVIDES NINGUNO DE SUS BENEFICIOS.

¿Has pensado en todos los beneficios, es decir, las bendiciones añadidas que Dios te da?  ¿O estás tan ocupado enfocándote en lo que no tienes que te olvidas de dar gracias por lo que Dios te ha provisto?  Dios te ha dado vida eterna a través de Su Hijo, Jesús, y te bendice con beneficios a diario.  Haz una lista de, al menos, cinco bendiciones que Dios te ha concedido.  Luego detente y dale las gracias por ellas.

Clave de Hoy
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