Amor real

“Oye, Jared, ¡ven acá!  ¡Mira!”, susurró Herminia a su hermano, emocionada, mientras exploraban el campo detrás de la casa de sus abuelos.

“¿Mirar qué?”, preguntó Jared.  “¿Qué es lo que ves?”

“Ese pájaro que está frente a nosotros.  ¡Chist!”  La atención de Herminia estaba sobre un pajarillo que agitaba frenéticamente sus alas en el camino que estaba delante.

“¡Parece que tiene un ala rota!”, murmuró Jared.  “Atrapémoslo.  Estoy seguro de que el abuelo podrá arreglar su ala para que pueda sanar”.

“Buena idea”.

Los niños caminaron en silencio hacia el ave, pero esta se alejaba de ellos, cojeando y cubriendo el terreno rápidamente, a pesar de su discapacidad.  Los hermanos se quedaron quietos por un momento y el pájaro también.  “No te muevas”, indicó Jared.  “Déjame intentar”.  El niño dio unos pasos lentamente hacia el ave, y luego realizó un movimiento rápido para atraparla.  Los niños se quedaron asombrados al ver volar al pájaro, sin que mostrara señal de debilidad o lesión.

“¡El pájaro no estaba herido!”, exclamó Herminia.  “Me pregunto por qué actuaba así”.

Cuando regresaron a la casa, Jared y Herminia le contaron a su abuelo acerca del ave.  “Probablemente era un frailecillo.  Ellos hacen sus nidos en el suelo”, explicó el anciano.  “Cuando algo se acerca demasiado al nido, la mamá pájaro finge estar herida para distraer al enemigo.  Entonces, cuando el intruso ha sido atraído a un lugar lo suficientemente lejano, ella se va volando hacia un lugar seguro”.

“¿Crees que alguna mamá pájaro haya muerto por hacer eso?”, preguntó Herminia. 

“Es posible”, contestó el abuelo.

“¡Guau!”, dijo Jared.  “¡La mamá pájaro está dispuesta a arriesgar su vida por sus pajarillos!”

El abuelo asintió.  “Ese es un amor real, ¿no es así?  Es el tipo de cosas que padres y madres están dispuestos a hacer por sus hijos.  Y me recuerda del amor de Dios por nosotros.  Jesús no solo arriesgó Su vida, ¡sino que murió por nosotros!  Él nos amó tanto que estuvo dispuesto a tomar el castigo que merecemos a causa de nuestro pecado, para que podamos ser salvos”.

“Guau”, señaló Herminia.  “¡Ese sí es un amor real!”  KAREN R. LOCKLEAR

JESÚS TE AMA Y MURIÓ PARA SALVARTE

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 5:2 (NVI)

CRISTO NOS AMÓ Y SE ENTREGÓ POR NOSOTROS.

¿Puedes imaginar que alguien te ame lo suficiente como para morir por ti?  ¡Jesús te ama tanto así!  Él murió para tomar el castigo por tus pecados y darte vida eterna.  ¡Nadie te ama más!  ¿Lo amas tú también?  Confía en Él como tu Salvador hoy mismo.  (Haz clic aquí para que leas sobre las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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