Una carta para Hortensia

“Me alegra que hayamos comprado esto”, expresó Rocío mientras ella y su madre inspeccionaban lo que habían adquirido en el mercado de pulgas: una cómoda antigua muy desgastada.  “Está vieja, pero me gusta mucho”.

“A mí también”, afirmó mamá.  “Y quedará hermosa cuando la hayamos reparado”.

Rocío asintió y empezó a sacar los cajones para limpiarlos.  Cuando quitó el segundo cajón, le pareció oír que cayó algo.  La niña vio un sobre y lo levantó del piso.  En la parte de adelante tenía escrita una sola palabra: Hortensia.

“Mira, mamá, alguien dejó una carta en este cajón.  No tiene dirección, solo un nombre”.

“Quizá haya algo adentro que nos ayude a identificar a la dueña”, indicó su madre.

Rocío abrió la carta y empezó a leer.  “Oh, la fecha es de hace tres años”, señaló.  “Menciona cosas que sucedieron ‘la semana pasada’, según la carta, pero no sé de qué está hablando.  Hay un par de nombres, sin explicación de quiénes son esas personas.  Y el joven que escribió esta carta solo firmó con su nombre”.  La niña le entregó la carta a su mamá.  “Nada de esto tiene sentido para mí”.

“Yo tampoco entiendo”, aseguró la madre después de analizar el escrito.  “Las cartas no tienen mucho sentido cuando no conocemos a las personas para quienes fueron escritas ni quién las escribió”.

“Probablemente la persona que podría entender bien esa carta era Hortensia, quienquiera que haya sido”, observó Rocío.  “O quizás, si conociéramos al autor, sabríamos de qué está hablando”.

Mamá hizo un gesto afirmativo y cuidadosamente puso la carta nuevamente en el sobre.  “Esto me hace pensar en otra carta que la gente a veces dice que no tiene sentido”.

“¿Cuál es esa carta?”, preguntó Rocío.

“La Biblia”, respondió su madre.  “Es una carta de Dios para nosotros.  Pero para que tenga sentido, debemos tener una relación con Él, tal como Hortensia y el autor de esta carta debieron haber tenido una relación para que supieran de qué se está hablando.  Necesitamos que Dios abra nuestros ojos a Su verdad y nos muestre nuestra necesidad de un Salvador, Jesús.  Una vez que tenemos esa relación, Dios sigue ayudándonos a entender lo que Él dice en Su Palabra, para que podamos conocerlo mejor”.

Rocío le quitó el sobre a su mamá.  “Guardemos esta carta como un recordatorio de la carta de Dios para nosotros”.  —  KELLY M. SCHAEFER

LA BIBLIA ES LA CARTA DE DIOS PARA NOSOTROS

VERSÍCULO CLAVE: 2 TIMOTEO 1:10 (NTV)

AHORA TODO ESTO ÉL NOS LO HA HECHO EVIDENTE MEDIANTE LA VENIDA DE CRISTO JESÚS, NUESTRO SALVADOR. DESTRUYÓ EL PODER DE LA MUERTE E ILUMINÓ EL CAMINO A LA VIDA Y A LA INMORTALIDAD POR MEDIO DE LA BUENA NOTICIA.

¿Es la Biblia un misterio para ti?  ¿Te cuesta entenderla?  Nunca podrás comprender de verdad la Biblia si no conoces a su Autor.  Debes tener una relación con el Hijo de Dios, Jesús.  (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).  La Biblia es la carta que Dios nos dejó para que sepamos quién es Él y cuánto nos ama.  Mientras lees la Biblia y conoces mejor a Jesús, confía en que Él te ayudará entender Su Palabra cada vez más.

Clave de Hoy
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