Un día como tantos

—Mamá —dijo Julián—, ¿no es ahí donde un día recogimos moras durante el verano? —el niño apuntó afuera de la ventana del automóvil a un campo que le parecía conocido.

Su madre echó un vistazo.

—Así es —respondió.

—¿Sabes otra cosa? —agregó Julián—.  Ese día, cuando regresamos a la casa después de recoger las moras, fue la última vez que me subí en el automóvil azul. 

—El día antes del accidente —indicó mamá, pensativa.  Julián asintió.  El niño recordaba lo que había sucedido el día después que recogieron las moras: su padre tuvo un accidente al conducir el automóvil azul.  Gracias a Dios, papá no resultó gravemente herido, pero el carro quedó como una lata apachurrada. 

—La llamada que recibimos ese día fue una sorpresa, sin duda, ¿verdad? —comentó Julián—.  Cuando volvíamos a casa, después de recoger las moras, no tenía idea de que, al día siguiente, un camión chocaría a mi papá, que el automóvil quedaría destrozado o que nunca volvería a subirme en él.

—Eso no se nos ocurrió a ninguno de nosotros —aseguró su madre—.  La Biblia nos recuerda que nunca sabemos qué pasará de un día para el otro.

—Sí, ese día comenzó como tantos otros —expresó Julián—.  Desayuné y después me fui a jugar afuera.  Estábamos almorzando cuando… ¡sorpresa!  El día dejó de ser como tantos.

Mamá sonrió a Julián.

—Llegará otro día como tantos en el que tendremos una enorme sorpresa —afirmó—.  Las personas estarán ocupadas en sus actividades comunes y corrientes, esperando que la vida siga como siempre, y entonces, de repente… —mamá chasqueó los dedos—.  Jesús regresará.

Julián asintió.

—Podría pasar en cualquier momento, ¿verdad?

—Sí, en cualquier día —señaló la madre—.  Será un día terrible para los que no han puesto su confianza en Jesús, pero será un evento grandioso y maravilloso para los que estén preparados… para todos quienes Lo conozcan como su Salvador.

—Por eso debemos contar a las demás personas sobre Jesús —exclamó Julián—, para que también estén listas cuando Él venga.

Su madre asintió.

—Exactamente.  Oremos por quienes no conocen a Jesús y digámosles que pueden estar preparados para Su regreso si ponen su confianza en Él.  —VIOLET E. NESDOLY

JESÚS PODRÍA VENIR HOY… ¡PREPÁRATE!

VERSÍCULO CLAVE: MATEO 24:44

ESTÉN PREPARADOS, PORQUE A LA HORA QUE NO PIENSAN VENDRÁ EL HIJO DEL HOMBRE.

Si Jesús regresara hoy, ¿estás preparado?  Algún día, un día como tantos, Él vendrá nuevamente para juzgar al mundo y hacer nuevas todas las cosas.  El pecado, es decir, las cosas malas que has hecho o pensado, no puede ser parte de ese nuevo mundo, pero Jesús tomó el pecado por todas esas cosas malas.  Pon tu confianza en Él, para que tus pecados sean perdonados.  (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).  Entonces podrás anhelar con todo tu corazón el día en que vivirás con Jesús para siempre, cuando Él regrese.

Clave de Hoy
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