Tesoros en el cielo

—¡Miren esas piedras tan hermosas! —gritó Maya. La niña y sus padres estaban visitando un parque y ella se había adelantado por el sendero. Después que mamá y papá admiraran las rocas que Maya había recogido, ella las metió en su bolsillo.

—Espera —dijo su madre—. Temo que no puedes llevártelas.

Maya frunció el ceño.

—¿Por qué no?

—Estamos en un parque nacional y hay señales que advierten a la gente que es ilegal llevarse cualquier cosa de esta propiedad —explicó su padre—. Puedes tomar fotografías de las rocas, pero tendrás que dejarlas aquí.

—Pero quiero dibujarlas para mi proyecto de la clase de arte —insistió Maya—. ¿No puedo llevarme unas pocas? ¡Solo son piedras!

Mamá negó con la cabeza.

—Lo siento, hijita, pero así son las cosas.

Con un suspiro, Maya sacó las rocas de su bolsillo y las tiró.

Esa noche, durante el devocional familiar, papá abrió la Biblia en el libro de Mateo.

—No acumulen para sí tesoros en la tierra —leyó—, sino acumulen tesoros en el cielo —el papá sonrió a su hija—. Estos versículos me hacen pensar en las piedras que recogiste esta mañana. ¿Las habrías recogido si hubieras leído los letreros?

—Por supuesto que no —contestó Maya—. Si hubiera sabido que no podía quedarme con ellas, no habría perdido el tiempo recogiéndolas.

—Lo triste es que muchos de nosotros hacemos lo mismo que tú —aseguró papá—. Acumulamos dinero y posesiones aquí en la tierra, todo tipo de cosas, e ignoramos a Dios.

—¿A qué te refieres? —preguntó Maya.

—La Biblia enseña que Jesús regresará un día y hará nuevas todas las cosas. Nos dice que nos preparemos y que estemos listos, e incluso nos dice que hay señales a las que debemos estar atentos —explicó su padre—. Sin embargo, demostramos amor por este mundo cuando damos mucho tiempo y energía para acumular cosas.

—Como piedras —afirmó Maya.

Papá asintió.

—Cuando Jesús regrese, las cosas que hayamos acumulado no nos servirán de nada. Conocer a Jesús y amarlo es lo que realmente importa. De eso habla la Biblia cuando nos dice que acumulemos tesoros en el cielo. Las cosas terrenales no perduran, ¡pero la vida con Jesús dura para siempre! Nuestro enfoque debería estar en el tesoro que tenemos en Él.

HEATHER TEKAVEC

LAS COSAS TERRENALES NO PERDURAN

VERSÍCULO CLAVE: 1 TIMOTEO 6:7

NADA HEMOS TRAÍDO AL MUNDO, ASÍ QUE NADA PODEMOS SACAR DE ÉL.

¿Sueñas con las cosas que quisieras tener? ¿Una bicicleta nueva? ¿Zapatos o ropa de marca? ¿Equipo deportivo? ¿Pasas mucho tiempo acumulando cosas? Está bien que disfrutes de las cosas, pero no te aferres a las cosas de la tierra. El dinero, las posesiones, la popularidad, el éxito… ninguna de estas cosas servirá de nada cuando Jesús regrese y haga nuevas todas las cosas. Acumula tesoros que perduren al enfocar tu corazón en Jesús y en el amor que Él tiene para ti.

Clave de Hoy
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