Sigue tu corazón… o mejor no

“¡Vamos a ver los animales!”  Celeste estaba emocionada por pasar el fin de semana en casa de Emma.  Solo tenía un perrito chihuahua en el apartamento de su familia. 

“A ver, ¡espera!”, exclamó Emma mientras reía.

Las niñas avanzaron por el sendero dando brincos, cantando a las cabras y a los cerdos, cuando pasaban por sus corrales.  Acababan de terminar de ver una película sobre una niña que siguió su sueño de ser una cantante famosa.

“Puedes hacer cualquier cosa que desees, ser la persona que desees y convertirte en una estrella… ¡si tan solo sigues a tu corazón!”, cantaron las niñas a voz en pecho, mientras bailaban y daban vueltas alrededor de los fardos de heno. 

“¡Espera!”  Emma salió corriendo hacia el corral de las ovejas.  “¡Oh, no!  ¡La puerta está abierta!”  Rápidamente contó las ovejas y luego miró alrededor del corral.  “¡Esponja ha desaparecido!”

La niña cerró la puerta y las dos amigas corrieron por toda la granja para encontrar a Esponja.  De repente, oyeron el fuerte sonido de una bocina, que provenía de la carretera principal.  Para su desaliento, Esponja estaba parada justo al filo de la congestionada autopista.

“¡Esponja!”  Emma y Celeste caminaron pausadamente para no espantar a la oveja asustada.  Con delicadeza, Emma guio al animal a un lugar seguro. 

“Guau, qué locura”, comentó Celeste, recuperando el aliento.

“Sí, las ovejas no son tan inteligentes.  No siempre toman las decisiones más sabias.  Es por eso que necesitan que les ayudemos”, explicó Emma.

“Es como la clase que recibimos en la escuela dominical la semana pasada.  ¿La recuerdas?”, indicó Celeste, pensativa.  “Jesús nos llama Sus ovejas porque con frecuencia nos perdemos.  Podemos fácilmente tomar las decisiones equivocadas si no Lo buscamos a Él para pedirle Su dirección”.

“Sí, y sabemos cuánto Dios quiere ayudarnos.  Solo piensa en cómo envió a Su Hijo para morir por nuestros pecados.  ¡Eso sí es ser un Buen Pastor!”

Al cepillar la suave lana de Esponja, Emma comenzó a tararear la canción de la película. 

Celeste se unió y empezó a cantar: “Puedes ser una estrella, si tan solo sigues tu…”  La niña se detuvo abruptamente.  “¿Sabes, Emma?  Las palabras de esa canción no son tan verdaderas.  La Biblia dice que no podemos confiar en nuestros corazones, a menos que hayan sido cambiados por Jesús.  Debemos seguir a Jesús y confiar en que Él nos guiará como nuestro Buen Pastor”.

“¡Estás en lo cierto!”  Emma sonrió mientras abrazaba a su lanuda amiga.  “No queremos caminar hacia una peligrosa carretera, ¡como Esponja!”  —  EMILY RUDOLPH

SIGUE A JESÚS

VERSÍCULO CLAVE: 2 TIMOTEO 2:22

HUYE, PUES, DE LAS PASIONES JUVENILES Y SIGUE LA JUSTICIA, LA FE, EL AMOR Y LA PAZ, CON LOS QUE INVOCAN AL SEÑOR CON UN CORAZÓN PURO.

¿Alguna vez has oído a alguien decir “sigue tu corazón”?  A lo mejor hayas visto ese mensaje en una camiseta o lo escuchaste en una película.  Suena bonito, pero en la práctica seguir a tu corazón hará que te pierdas y te alejes de Dios.  En lugar de eso, busca a Jesús para pedir dirección y confía en que Él pondrá Sus deseos en tu corazón.  Él nos dice en Juan 10:10: “Yo soy el Buen Pastor”.  Síguelo.

Clave de Hoy
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