Rosa sirve a Jesús

Rosa escuchó atentamente cómo el señor y la señora Osorio, quienes servían como misioneros en India, exponían sobre la gente de la aldea donde vivían.  “A los niños les encanta cantar en India”, comentó el señor Osorio.  “Cuando oyen a mi esposa tocar su acordeón, muchos de ellos vienen al club de Biblia”.

“A los niños también les gustan las imágenes coloridas que usamos para contar historias de la Biblia”, agregó la señora Osorio.  “Oramos para que Dios provea los fondos necesarios para que podamos llevar muchas imágenes más y ayudas visuales cuando regresemos a la India en unos meses”.

Quisiera poder ayudar a los niños en India, pero no puedo hacer nada ya que vivimos tan lejos”, pensó Rosa con tristeza.

Después de la escuela dominical, Rosa asistió al culto de la iglesia con sus padres.  El pastor predicó un mensaje acerca del apóstol Pablo, quien viajaba por todo el mundo sirviendo a Jesús al predicar el evangelio.  Rosa sintió un gran peso en su corazón.  “¿Qué podría hacer una niña como yo para Jesús?”, se preguntaba.  “No puedo predicar ni ir a la India.  Ni siquiera puedo cantar muy bien”.

Cuando se terminó el culto, Rosa fue a recoger su abrigo a la entrada de la iglesia.  Antes de ponérselo, ayudó a su hermanita, Gardenia, con el suyo.  Luego se puso su abrigo, tomó la mano de la pequeña y la llevó al automóvil.

“Rosa, por favor, pon la mesa”, le indicó su madre cuando llegaron a la casa.  “El almuerzo estará listo en unos minutos”.  La niña obedeció rápidamente.

Rosa estaba muy callada mientras ayudaba a su mamá a limpiar la mesa después del almuerzo.  “¿En qué piensas?”, le preguntó su madre.

Rosa suspiró.  “Solo en que no se me ocurre ninguna manera en que podría servir a Jesús.  No puedo hacer ninguna de las cosas de las que hablaron hoy en la iglesia”.

Mamá se veía sorprendida.  “Pero, hija, yo te veo servir a Jesús todo el tiempo.  Vi cómo Lo servías en la mañana, cuando ayudaste a tu hermanita.  Cuando me obedeces, sirves a Jesús aquí en casa.  La semana pasada invitaste a Patricia al club de Biblia para que pudiera aprender más sobre Él.  Ya Lo sirves de muchas maneras”.

El rostro de Rosa se iluminó.  “¿En verdad eso es servir a Jesús?”

“¡Por supuesto que sí!”, respondió mamá.  “Cuando sirves a los demás por amor y gratitud por todo lo que Jesús ha hecho por ti, Lo sirves a Él”.  —  CAROLYN E. YOST

SIRVE A JESÚS AL SERVIR A OTROS

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 100:2

SIRVAN AL SEÑOR CON ALEGRÍA.

¿Piensas en servir a Jesús algún día, en el futuro?  No esperes tanto.  No debes ser adulto para servir a Jesús.  Puedes servirlo al obedecer lo que Él declara en la Biblia, al ayudar a otras personas, al ser amable, cuando invitas amigos a la iglesia, al contar a otros sobre Él, cuando muestras respeto a tus padres… la lista es larga.  ¡Sirve al Señor hoy!

Clave de Hoy
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