La fuerza de los pequeños

Era una cálida tarde de domingo y Bruno, Benito y su madre estaban en cuclillas junto a un hormiguero que había en su jardín.  Sus ojos siguieron los diligentes movimientos de cada hormiguita que subía y bajaba cargando migajas.

De repente, Benito, que acababa de cumplir cinco años, levantó la mirada para ver a su mamá y le dijo: “¡Adivina!  ¡Mi maestra de escuela dominical me pidió que la ayudara a dirigir la alabanza en nuestra clase la próxima semana!”

“¡Qué bien, hijo!  Me alegra que tengas un corazón que desea servir a Dios”, contestó la madre con una sonrisa.

“Puf”, se burló Bruno, torciendo los ojos.  El niño abrió la boca para decir algo, pero la cerró cuando mamá le hizo un gesto negativo con la cabeza.

Después de unos minutos de observar a las hormigas, Benito fue a jugar en la caja de arena.  Cuando estaba a una distancia que no le permitía oírlos, Bruno se dirigió a su madre.  “No es verdad que Benito vaya a dirigir la alabanza, ¿verdad?  ¡No tiene la edad suficiente!  A duras penas puede leer y a lo mejor no pueda pronunciar correctamente las letras de las canciones”.

“Bueno, no va a dirigir la alabanza como lo hace nuestro pastor en el culto”, aseguró su madre.  “Pero es capaz de ayudar a su maestra a elegir qué cantar en su clase de escuela dominical y animar a los demás niños para que canten”.

“Pero, mamá, Benito acaba de cumplir cinco años”, argumentó Bruno.

“Igual puede usar sus dones para servir al Señor”, respondió la madre.  “Dios da a todos la capacidad de servirlo y darle gloria, sin importar la edad que tengan.  En la Biblia, Pablo le dice a Timoteo que no permitiera que nadie lo menosprecie porque era más joven que los demás”.

Mamá miró el hormiguero.  “Piénsalo de este modo”, explicó, señalando a las hormigas.  “Las hormigas son uno de los animales más pequeños del planeta y, sin embargo, todavía son capaces de hacer muchas cosas.  Su habilidad no podría ser tan aparente como, digamos, la de un elefante, pero si observas de cerca, te darás cuenta de que las hormigas son muy fuertes para su tamaño.  Del mismo modo, no debemos subestimar la capacidad de Benito solo porque es pequeño.  Jesús puede usarlo para hacer cosas importantes”.

Bruno observó cómo las hormigas cargaban migajas de su mismo tamaño por ese hormiguero.  “Quizá debería ir donde Benito y preguntarle qué canciones desea cantar la próxima semana”.  —  LILLIAN HSIAO

PUEDES SERVIR A DIOS A CUALQUIER EDAD

VERSÍCULO CLAVE: 1 TIMOTEO 4:12

NO PERMITAS QUE NADIE MENOSPRECIE TU JUVENTUD, SINO SÉ EJEMPLO DE LOS CREYENTES EN PALABRA, CONDUCTA, AMOR, FE Y PUREZA.

¿Has menospreciado a los que son menores que tú y crees que no pueden servir a Jesús como tú?  O quizá la gente te ha menospreciado a ti por no ser mayor.  Sabe que Dios nos ha dado a cada uno la habilidad de servirlo, a cualquier edad.  No importa en qué etapa de la vida te encuentres tú o cualquier otra persona, todos podemos utilizar los dones que Dios nos ha dado para servirlo y llevar a otros a Jesús.

Clave de Hoy
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