Recarga de combustible a medio vuelo

—¿Podemos no tener el devocional familiar hoy? —preguntó Alfonso después de la cena—.  Máximo está en la casa de Ignacio y me dijeron que van a esperarme antes de empezar un videojuego.  Además, ya aprendimos sobre Dios esta semana…  ¡ayer estuvimos en la iglesia!  Entonces, ¿podemos saltarnos el devocional solo por hoy?

El padre de Alfonso se veía pensativo.

—Es cierto, ayer fuimos a la iglesia, pero creo que leer la Biblia, personalmente o como familia, es como cuando uno recarga combustible a medio vuelo.

—¿Qué? —preguntó Alfonso.

—Cuando volaba para la fuerza aérea, nuestros aviones de combate cargaban combustible en el campo de aviación, antes de despegar, pero también se recargaban de combustible en el aire —explicó papá—.  Yo estaba en el avión que hacía de tanque de combustible, así que subíamos algunos kilómetros en el aire, mientras que los aviones de combate hacían sus maniobras debajo de nosotros.  Tenías que volar exactamente a la misma velocidad.  Entonces el operador a bordo de nuestro tanquero bajaba un tubo en la parte inferior del avión y lo ponía en posición para conectarlo con el jet. 

—¿A qué velocidad volaban? —preguntó Alfonso.

—Oh, como a unos seiscientos u ochocientos kilómetros por hora —aseguró el padre.

—¡Guau! —Alfonso se quedó boquiabierto por el asombro—.  ¡No lo sabía!

—Recargar el combustible de los aviones a medio vuelo los mantiene en acción, y así pueden llegar mucho más lejos y lograr más cosas, sin tener que regresar a la base —indicó papá —.  Los cristianos también necesitamos recargar nuestro combustible.  Necesitamos que Jesús nos refresque espiritualmente.  Él lo hace cuando vamos a la iglesia y oímos la predicación y explicación de la Palabra de Dios, pero no solo necesitamos a Jesús un día por semana… ¡Lo necesitamos todo el tiempo!  Una forma de recordar que el Señor siempre está con nosotros es cuando pasamos tiempo con Él al orar y escuchar lo que nos dice en la Biblia.  Esto nos recuerda que tenemos que depender de Jesús, ya que Él nos ha dado el poder para hacer lo correcto.  Por eso creo que nos ayuda mucho tener el devocional todos los días, para que el Señor nos recargue espiritualmente como familia.

—Está bien, lo entiendo —afirmó Alfonso.

—Qué bueno —su padre le guiñó el ojo mientras tomaba su Biblia—.  Cuando terminemos de recargar el combustible, tendrás tiempo suficiente para ir a jugar con tus amigos antes de regresar a la base.

LUCINDA J. ROLLINGS

DEJA QUE JESÚS TE RECARGUE

VERSÍCULO CLAVE: HEBREOS 4:12 (NBV)

LA PALABRA DE DIOS ES VIVA Y PODEROSA. ES MÁS CORTANTE QUE UNA ESPADA… PENETRA HASTA LO MÁS PROFUNDO DE NUESTRO SER, Y EXAMINA NUESTROS MÁS ÍNTIMOS PENSAMIENTOS Y LOS DESEOS DE NUESTRO CORAZÓN.

¿Estás recibiendo tu recarga de combustible a medio vuelo al pasar tiempo con Jesús?  Él está contigo todo el tiempo y quiere que te refresques continuamente con Su amor, paz y gozo.  Por eso dedica el tiempo necesario para que recargues tu combustible espiritual al leer tu Biblia, al pensar en lo que dice y al hablar con Jesús.  Deja que Dios te llene con el combustible que necesitas para cada día.

Clave de Hoy
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