Quítale la etiqueta

“¿Qué pasa?”, preguntó Susana al observar cómo su hermanita menor retorcerse en la mesa a la hora del desayuno.

“¡Me pica el cuello!”, gimió Karen.  La niña haló el cuello de su nuevo suéter morado. 

“Apuesto a que Carlota usaría ese suéter, aunque le pique”, afirmó Susana.  “Todos creen que es rara porque prácticamente toda su ropa es de color morado.  ¡Ayer se metió en problemas por hacer su tarea de matemáticas con un lápiz morado!”

Su madre estaba haciendo café, pero hizo una pausa para revisar el cuello de Karen.  “La etiqueta está raspando tu miel”, notó. 

“Se la voy a cortar”, ofreció Susana.  La niña fue por un par de tijeras y cuidadosamente recortó unos hilos que le permitieron retirar la etiqueta.

Karen suspiró, frotándose el cuello.  “Ya me siento mejor”.

Mientras mamá regresaba a llenar su taza de café, le dijo: “Susana, fue muy amable de tu parte que hayas quitado la etiqueta de Karen”.

“Pan comido”, expresó Susana antes de tirar el rígido pedazo de tela en la basura.

“¿Y qué me dices de la etiqueta de Carlota?”, preguntó su madre al regresar a la mesa.  “¿Crees que sea fácil de quitar?”  Susana se veía confundida.  “Si todos dicen que es rara, Carlota tiene una etiqueta invisible que otras personas le pegaron”, comentó mamá.  “¿Crees que esa etiqueta la moleste tanto como la que tenía tu hermana?”

El silencio se apoderó de la mesa.

“Niñas, ¿recuerdan el versículo que estudiamos la semana pasada?”, preguntó la madre.

Karen respondió: “Jesús decía que no juzguemos a las personas”.

Mamá asintió.  “¿Qué tan bien conoces a Carlota?”, le preguntó a Susana.

La niña se puso roja.  “Evito platicar con ella porque todos siempre dicen que es rara.  Supuse que era cierto.  Creo que no he sido justa con ella”.

“La razón por la que Jesús nos dice que no juzguemos a otros es porque solo Dios puede juzgar.  Solo Él es bueno y nos ofrece perdón y aceptación a través de Jesús, a pesar de que ninguna de nosotras lo merece”, contestó su madre.  “En vez de permitir que los juicios de otra persona tengan influencia sobre ti, puedes demostrar el adj.  Al ofrecer amistad y aceptación a Carlota, podrías ayudarle a quitarse la incomodidad de su etiqueta, así como lo hiciste con tu hermana”.

“No quiero que Carlota use una etiqueta que le haga daño”, aseguró Susana con determinación.  “Seré amable con ella.  Para comenzar, le pediré que sea parte de mi equipo en la clase de matemáticas”.  —  ELENA DEE

NO JUZGUES A LAS PERSONAS

VERSÍCULO CLAVE: MATEO  7:1 (NTV)

NO JUZGUEN A LOS DEMÁS, Y NO SERÁN JUZGADOS.

¿Etiquetas a otras personas por juzgarlas?  ¿Cómo te sentirías si los demás te vieran de cierta manera en lugar de darse el tiempo de conocerte?  Confía en que Jesús te ayudará a ver a las personas como Él las ve, en lugar de juzgarlas.  Al aceptar a los demás y mostrarles el amor de Dios, puedes ayudarles a ser libres de etiquetas que hacen daño.  Trátalos con bondad al extenderles tu amistad.

Clave de Hoy
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