Para aprender a volar

“¡Mamá, creo que llegó el momento!”  Jenny hizo señas a su madre para que se acercara, sin quitar los ojos de la crisálida que colgaba de un arbusto.  “Mira, ¡la parte de arriba comenzó a expandirse!”  La niña apuntó a las arrugas que se habían formado en la parte superior de la crisálida desde esa mañana.  “¡En internet decía que esa es una señal segura de que la mariposa se está preparando para salir!”

Jenny y sus padres habían observado la crisálida todos los días desde que la niña la descubriera hacía unas dos semanas.  Durante ese tiempo, ella había investigado y aprendido mucho sobre las mariposas monarcas.

Madre e hija observaron por varios minutos, pero no pasó nada.

“Creo que la mariposa necesita ayuda para salir”, exclamó Jenny, preocupada.  “Voy a traer unas tijeras”.

“No”, indicó mamá con firmeza.  Luego explicó delicadamente.  “La mariposa monarca necesita ejercitar sus alas para que fortalezcan lo suficiente para volar.  Si no encuentra resistencia mientras sale de la crisálida, la mariposa no se hará más fuerte y nunca podrá volar.  Tiene que viajar una gran distancia y, para eso, necesita que sus alas sean fuertes”.

La crisálida finalmente se abrió y comenzaron a aparecer las alas arrugadas y humedecidas de la mariposa.

“¡Pero quiero ayudarla!”  Jenny estaba a punto de llorar.  “Se ve tan débil”.

“Dios sabe que las mariposas necesitan crecer y madurar.  La lucha es parte de su proceso de crecimiento”.

Jenny y su madre observaron en silencio mientras la nueva mariposa estaba colgada de la hoja con las patas arriba.  Sus bellísimas alas se expandieron lentamente a la luz del sol.

“¿Sabes?”, comentó mamá, “como tus padres, es difícil para tu padre y para mí ver cuando te cuestan algunas cosas, como cuando te caes de la barra de equilibrio en tus entrenamientos de gimnasia, o cuando no sabes cómo hacer tu tarea de matemáticas.  Pero sabemos que, si quitáramos todos los obstáculos de tu vida, nunca aprenderías ni crecerías como persona.  Nuestras vidas espirituales también son así.  Luchar con problemas y afrontar circunstancias difíciles puede ayudarnos a aprender a confiar en Jesús y fortalecer nuestra fe.  Jesús puede usar las dificultades que atraviesas para hacerte más como Él y convertirte en la persona que tenía en mente cuando te creó.  Así como esa mariposa”.

Mientras miraban, la mariposa abrió sus alas y se fue volando.  —  SUZANNE FELTON

LAS PRUEBAS PUEDEN AYUDARNOS A CRECER

VERSÍCULO CLAVE: SANTIAGO 1:3 (NTV)

PORQUE USTEDES SABEN QUE, SIEMPRE QUE SE PONE A PRUEBA LA FE, LA CONSTANCIA TIENE UNA OPORTUNIDAD PARA DESARROLLARSE.

¿Estás enfrentado obstáculos en tu vida en este momento?  La vida no siempre es fácil.  De hecho, algunas veces nos encontramos con experiencias muy difíciles.  Jesús no siempre quita los obstáculos en nuestras vidas, pero sí promete que caminará a nuestro lado y nos dará lo que necesitamos para salir adelante.  Al igual que una mariposa se esfuerza para salir de la crisálida, podemos crecer más fuertes en nuestra fe cuando aprendemos a confían en Jesús en medio de nuestras dificultades.

Clave de Hoy
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