Nunca nos quedamos atrapados

“¡Cuidado!”, gritó Jorge.  ¡Demasiado tarde!  La rueda frontal de Iván cayó en el hoyo, haciendo que su bicicleta derrapara hasta caer en el borde de la vereda.  “¿Estás bien?”, preguntó Jorge.  Iván frunció el ceño.  “Yo sí estoy bien, ¡pero mi rueda, no!”

“¡Definitivamente necesitas una nueva!”, afirmó Jorge.

Iván miró al otro lado.  “Bueno, no te lo había contado, pero… mi papá perdió su trabajo el mes anterior, así que no sé si podamos comprar otra”.  El niño suspiró.  “Ha estado muy desanimado últimamente, así que ni siquiera deseo preguntarle”.

Jorge asintió comprensivamente.  “Me alegra que me hayas contado.  ¿Sabes?  No estamos muy lejos de mi casa.  Pidámosle a mi papá que le dé un vistazo a tu bicicleta.  Él es bueno para arreglar cosas”.

Los niños caminaron con sus bicicletas dos cuadras.  Al doblar la esquina, vieron al padre de Jorge que secaba su automóvil recién lavado.  Él los saludó de lejos, pero su sonrisa se cambió por un gesto de preocupación.  “¿Qué pasó?”

“Iván cayó en un agujero y no sabe si su papá podrá arreglar su rueda”.  Papá examinó el daño.  “Solo necesitas un parque.  Voy a traer mis herramientas”.

Mientras trabajaba en la bicicleta, preguntó: “¿Cómo están tus padres, Iván?  No los he visto últimamente”.

“En realidad… acabo de contarle a Jorge que mi papá se quedó sin trabajo.  No le gusta salir mucho estos días.  La semana pasada incluso faltó a la iglesia”.

Papa hizo un gesto negativo con su cabeza.  “Lo siento, Iván.  ¿Sabes?  A veces aparecen también hoyos en la vida, no solo en medio de la calle.  Puedo entender la decepción.  Todos caemos en trampas ocasionalmente, pero nunca nos quedamos atrapados.  Jesús todavía está con nosotros en ese lugar, y Él puede sacarnos de ahí.  Una de las maneras en que lo hace es poniendo a otros cristianos en nuestras vidas para que nos ayuden y animen”.

Jorge indicó: “Voy a salir afuera por un minuto”.

Un poso tiempo después, Jorge regresó corriendo y exclamó:  “Le pedí a mamá que llamara a los padres de Iván para que nos acompañen a la iglesia mañana, ¡y dijeron que sí!  ¡También los convenció para que vinieran a almorzar!”

El rostro de Iván se iluminó.  “¡Genial”

El padre de Jorge le devolvió la bicicleta a Iván y le dijo: “Estás listo para rodar nuevamente.  Avísanos y podemos hacer algo más para ayudar”.

“Gracias”, expresó Iván.  “¡Ya me han ayudado!”  —  ELENA DEE

JESÚS NOS AYUDA EN LAS DIFICULTADES

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 46:1

DIOS ES NUESTRO REFUGIO Y FORTALEZA, NUESTRO PRONTO AUXILIO EN LAS TRIBULACIONES.

¿Conoces a alguien que esté afrontando dificultades?  Quizá tú eres quien pasa por un tiempo difícil en este momento.  Puede haber hoyos en el camino de la vida, pero Jesús nos promete ayudarnos en cada uno de ellos.  Una de las maneras en que lo hace es por medio de otros cristianos.  Si estás atravesando un momento difícil, ¿a quién podrías pedir ayuda y palabras de aliento?  ¿Qué puedes hacer para ayudar a otros que están en situaciones difíciles?

Clave de Hoy
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