Nunca nos abandona

Mateo ajustó su casco y se montó en su vehículo todo terreno.  “Los tanques de gasolina están llenos”, le gritó a Timoteo por encima del rugido del motor.  “Vamos a castigar esos senderos”.

Tim encendió su motor y aceleró el motor.  “Oh, sí.  Siento la necesidad de la velocidad”.

“Sígueme”, le llamó Mateo, aplastando el acelerador, lo que hizo girar las llantas y lanzar tierra y gravilla por todos lados.

Guiaron su cuatrimoto hacia la antigua ruta del tren de carga, que había sido abandonada hace mucho tiempo.  Las piezas de madera y los rieles de acero habían sido removidas años atrás, dejando kilómetros de senderos continuos.

Después de varios kilómetros, entraron a un claro apartado donde había varios vagones abandonados, casi escondidos de la vista.  Ambos niños derraparon para detenerse, apagaron los motores y se sacaron los cascos.

“Parece un cementerio de vagones”, señaló Mateo.

Timoteo asintió.  “Exploremos”.

Colgaron sus cascos en el cuatrimoto y caminaron hacia los vagones.

“¿Crees que haya algo o alguien viviendo adentro de ellos?”, preguntó Mateo.

“Lo sabremos en un minuto”, comentó Timoteo.  “El primer vagón tiene rota la puerta.  Entremos”.

Timoteo empujó la puerta, la cual chirrió mientras se abría, con un ruido parecido al de una casa embrujada.  “Esto está genial”, opinó.

Los niños revisaron todos los vagones.  Todos eran idénticos, con pintura decolorada, ventanas rotas y puertas hundidas.

Timoteo se rascó la cabeza.  “¿Por qué los habrían abandonado?”

Mateo levantó un pedazo de madera podrida.  “Alguien sintió que ya no eran importantes”.

“Me alegra”, aseguró Timoteo, “que Jesús no sienta lo mismo con nosotros”.

Mateo lanzó la madera en el pasto crecido.  “La Biblia dice que Jesús nunca nos abandona”.

Timoteo sonrió.  “¡Sin importar por cuál sendero de la vida vayamos!”

“Es verdad”, exclamó Mateo.  “Él nos amó lo suficiente como para morir en la cruz por nuestros pecados.  Siempre somos importantes para Él”.

Timoteo miró cómo el cielo comenzó a oscurecerse.  “Será mejor que regresemos.  Pero no me gusta dejar aquí estas cosas.  Me pregunto si se podrá adoptar un vagón”.

Mateo rio.  “¡Que te diviertas al tratar de llevar uno a tu casa!”  – MATT SHOEMAKER

JESÚS NUNCA NOS ABANDONARÁ

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 9:10

EN TI PONDRÁN SU CONFIANZA LOS QUE CONOCEN TU NOMBRE, PORQUE TÚ, OH SEÑOR, NO ABANDONAS A LOS QUE TE BUSCAN.

¿Alguna vez te han abandonado?  ¿Has abandonado tú a alguien?  Jesús nunca abandonará a aquellos que confían en Él.  Sin importar lo que hagamos, Él promete que siempre estará con nosotros.  Es reconfortante saber que el Creador del universo nos ama tanto que murió por nuestros pecados para poder estar siempre con nosotros.

Clave de Hoy
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