Llévaselo a Dios

Bernardo escribió algo en un pedazo de papel, luego lo arrugó y lo lanzó al tacho de basura.  Hizo lo mismo varias veces y, en poco tiempo, se le acabó el papel.  El niño recostó la cabeza en su escritorio, frustrado.

En ese momento, su mamá pasó por ahí.  “¿Pasa algo malo, Bernardo?”

“Se me acabó el papel”, respondió su hijo.  “¿Podríamos ir a la papelería para comprar más?”

La madre vio las bolas de papel arrugado alrededor del tacho de basura.  “¿Qué estás tratando de escribir?”

“Nuestra maestra de escuela dominical nos puso el reto de escribir una carta de ánimo para alguna persona.  De inmediato pensé en Diego.  Últimamente ha estado muy triste porque sus padres se están divorciando.  He tratado de escribirle una carta, pero todo lo que escribo me parece absurdo”.  Bernardo tomó una bola de papel y se la entregó a su madre.  “Si quieres, puedes leer uno de mis intentos”.

La mamá desarrugó la hoja.  “Hola, Diego.  Lamento mucho que tus papás se estén divorciando.  Espero que tengas un buen día, de todos modos”.  La señora puso el papel en el escritorio y miró a Bernardo.

“¿Te diste cuenta, mamá?  Todo suena tan menso, simplemente no sé qué puedo decir para hacer que Diego se sienta mejor.  No tengo idea de lo que él está viviendo, pero sé que debe ser difícil”.  Bernardo suspiró.  “Y ahora ya no tengo papel”.

“Lo siento, Bernardo”, expresó la madre.  “No tengo idea de cómo hacer papel, así que no puedo ayudarte”.

Bernardo miró a su madre, desconcertado.  “Mamá, no necesito que me hagas papel.  Solo hace falta que me lleves a algún lugar donde podamos comprar más”.

La mamá asintió.  “Tienes toda la razón… y lo mismo pasa con Diego.  Él no necesita que tú resuelvas sus problemas.  Él solo necesita que lo lleves donde Aquel que sí puede: Dios.  Como cristianos, somos llamados a orar unos por otros.  Las mejores palabras de aliento que puedes darle a Diego es decirle que estás orando por él, y luego cumple”.  Ella sonrió.  “Tengo que ir de compras mañana y te traeré otro bloque de papel.  Mientras tanto, puedes llevar los problemas de Diego a Jesús, en oración.  Él sabe exactamente qué es lo que Diego necesita”.

Bernardo asintió y, después de que mamá se fue, inclinó su cabeza e hizo una oración por Diego. MELISSA YEAGLE

ORA POR AQUELLOS QUE SUFREN

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 46:1 (NTV)

DIOS ES NUESTRO REFUGIO Y NUESTRA FUERZA; SIEMPRE ESTÁ DISPUESTO A AYUDAR EN TIEMPOS DE DIFICULTAD.

¿Conoces a alguien que esté pasando por un momento difícil en este momento?  A pesar de que quieras ayudar, no puedes resolver los problemas de todo el mundo.  Lo mejor que puedes hacer por un amigo o amiga en necesidad es llevar sus problemas a Dios en oración.  Puede que Él te guíe a ayudarle de otras formas también, pero, en última instancia, Él es el único que puede darle lo que necesita.  Anima a tu amigo o amiga al comunicarle que estás orando por su situación.

Clave de Hoy
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