La respuesta correcta

Silas metió su prueba de matemáticas en su mochila y cerró de un golpe la puerta de su casillero.  “No entiendo por qué el señor Burbano no me puso una mejor nota en esa prueba”, pensó.  “Mis respuestas se acercaban mucho más al resultado correcto que en la prueba anterior”.

De camino a casa, Silas vio a su vecino, el señor Pérez, limpiando las hojas de su jardín.  “Hola, Silas”, saludó.  “¿Todo está bien?  Te ves un poquito molesto”.

Silas se detuvo y le explicó al señor Pérez el problema con su prueba de matemáticas.  “Todavía creo que debí recibir una mejor nota”, afirmó.  “O sea, mis matemáticas están mejorando y mis respuestas estaban mucho más cercanas a la respuesta correcta que antes.  Incluso conversé con mi maestro después de la clase, pero él se rehusó a cambiar mi calificación”.

El señor Pérez se apoyó en su rastrillo.  “Déjame contarte algo que pasó ayer”, comentó.  “Tenía que llamar al plomero porque nuestro lavabo estaba tapado, así que busqué el número por internet.  Los últimos cinco números eran 5519.  Hice la llamada, pero la mujer que me respondió dijo que era un número equivocado.  Su teléfono terminaba con 5529’.  El vecino sacudió su cabeza.  “Me equivoqué solo por un número”.

“Entonces, no le ayudó que el número fuera casi correcto”, dijo Silas, pensativo.

“No, y temo que lo mismo pasa con tu examen.  Estuviste cerca, pero todavía estabas equivocado”.  El señor Pérez sonrió empáticamente.  “Antes de que te vayas, tengo una pregunta para ti… y es importante que tengas la respuesta correcta.  La pregunta es la siguiente: ¿Cómo puedes entrar en el cielo?”

“Bueno… si soy bueno y hago mi mejor esfuerzo”, contestó Silas.  “Y dando dinero a los pobres y ayudando a otros”.

El señor Pérez negó con la cabeza.  “Me temo que también estás equivocado con eso… y como te dije, es muy importante que tengas la respuesta correcta a esa pregunta.  Solo podemos llegar al cielo si ponemos nuestra fe en Jesús”.  El vecino dejó su rastrillo en el césped.  “Si tienes tiempo para una de las famosas galletas de naranja de mi esposa, me gustaría contarte más sobre cómo ir al cielo.  ¿Por qué no vas y le pides permiso a tu mamá?”

“¡Muy bien!”, exclamó Silas, con la certeza de que esta era la respuesta que tenía que ser correcta.  –
HARRY C. TROVER

LAS BUENAS OBRAS NO PUEDEN SALVARTE

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 2:8-9

PORQUE POR GRACIA USTEDES HAN SIDO SALVADOS POR MEDIO DE LA FE… NO POR OBRAS, PARA QUE NADIE SE GLORÍE.

¿Tienes la respuesta correcta a la pregunta del señor Pérez?  No importa cuántas cosas buenas realices, nunca podrán llevarte al cielo.  La Biblia dice que solo los que creen en Jesús serán salvos y pasarán la eternidad con Él.  ¡Pon tu fe en Jesús hoy mismo! (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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