Identificación apropiada

—¿Quieres ir a ver si papá está ocupado? —preguntó Jimena mientras regresaba con su hermano a la casa, después de la escuela.  Fabio asintió, así que los niños tomaron la ruta que los llevaba por el lugar donde trabajaba su padre, quien era guardia de seguridad en una fábrica.

Él los vio acercarse.

—Lo siento, pero no pueden entrar sin su identificación —refunfuñó con la cara muy seria.

Jimena rio.

—¡Papi, deja de hacer bromas!

—Todos necesitan tener una identificación para entrar en la fábrica, ¿verdad? —preguntó Fabio—.  ¿Incluso los hijos del que guarda la puerta?

—No todas las fábricas piden identificación, ¿o sí? —preguntó Jimena.

—No, pero en nuestra fábrica es una política estricta de la compañía que todos los que entren tengan un distintivo que los identifique y demuestre que deben estar aquí —respondió papá—.  Una identificación apropiada evita que personas extrañas afecten nuestra producción, y también es una protección para los visitantes.  Así se evita que ellos se hagan daño por meterse en los lugares equivocados.

—¿Qué pasaría si alguien tratara de entrar sin identificación? —preguntó Fabio.

—Yo tendría que averiguar para qué viene esa persona —explicó su padre—.  Les doy una identificación si tienen alguna razón legítima para entrar aquí, pero si no… bueno, voy a tener que decepcionarlos, niños —papá apuntó hacia la calle—.  Ahora mismo vienen unas personas, así que me toca ver si tienen identificación, o averiguar qué necesitan.  Los veré en la cena.

—Está bien.  Adiós, papá —se despidió Jimena.

Los niños fueron a su casa.  Esa noche, después de la cena, su padre tomó la Biblia y leyó varios versículos.

—Oye —dijo Fabio cuando papá terminó de leer—.  Eso me recuerda a lo que hablamos esta tarde.  Las personas necesitan tener una identificación para entrar en tu fábrica, y necesitan conocer a Jesús para entrar en el cielo.

—Es verdad —afirmó el padre—.  Si creemos que entraremos en el cielo por hacer buenas obras, estamos equivocados.  Conocer a Jesús es el único camino para ser salvos y tener vida eterna.  Cuando confiamos en el Señor, Él nos da Su Espíritu Santo, que vive en nuestro interior y es la prueba de que pertenecemos a Jesús.

—Es como las identificaciones que tienes que revisar —comentó Jimena.

—Exactamente —expresó papá—.  El Espíritu Santo nos identifica como hijos de Dios.  Él es como ese distintivo que demuestra que somos parte del Reino de Dios, porque hemos sido salvados por Jesús.

JAN L. HANSEN

NECESITAS A JESÚS PARA ENTRAR EN EL CIELO

VERSÍCULO CLAVE: 1 JUAN 5:12

EL QUE TIENE AL HIJO TIENE LA VIDA, Y EL QUE NO TIENE AL HIJO DE DIOS, NO TIENE LA VIDA.

¿Quieres ir al cielo?  Puedes hacerlo, pero no por tus propias buenas obras.  No puedes hacer nada para ganarte la entrada al cielo, solo Jesús puede hacerte entrar.  Él pagó el precio para salvarte al morir en la cruz por tus pecados.  Si quieres tener vida eterna, tienes que poner tu confianza en Él (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).  Entonces recibirás Su Espíritu Santo, el cual te identifica como hija o hijo de Dios.

Clave de Hoy
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