Gracias por los platos desechables

Leer: Salmo 100

—¡Yo quiero orar hoy! —Jaime anunció cuando su familia se sentó alrededor de la mesa del desayuno. Papá asintió al pequeño y todos inclinaron sus cabezas—. Gracias, Dios, por el tocino, los huevos, las leche, la tostada y el jugo de naranja —dijo el niño. Hizo una pausa y miró a través de sus dedos—. Y por la mermelada— añadió—. Amén.

—Gracias, hijo —expresó su padre, quien miró severamente a Efrén y Laura, que se reían de su hermanito menor.

Después del desayuno, todos salieron a disfrutar el bello día. Cuando era hora del almuerzo, mamá los llamó para que se sentaran juntos a la mesa.

—Primero vamos a orar y después todos pueden ayudarnos a llevar las hamburguesas de la parrilla y tomar el resto de comida que está en la mesa.

—Yo oro —anunció Jaime otra vez. Una vez más, todos inclinaron sus cabezas—. Gracias por… —el pequeño hizo una larga pausa mientras miraba la mesa. No había comida en ella todavía—. Gracias por platos y cuchillos y tenedores y cucharas y vasos y servilletas y sal —declaró Jaime—. Amén.

Efrén y Laura soltaron una carcajada, pero el padre sonrió a su hijo menor.

—Me alegra que hayas dado gracias a Dios por todas esas cosas hoy. Usualmente las tomamos por sentadas y no damos gracias por ellas.

—Sí —afirmó su madre al levantarse—. Mientras ponemos todo en la mesa, ¿qué tal si piensan en otras cosas de las que normalmente no recordamos darle gracias al Señor? Dale tú primero, Efrén.

—Eh… —balbuceó Efrén mientras se ocupaba con las hamburguesas—. Deberíamos estar agradecidos por nuestra parrilla.

—Muy bien —indicó papá—. ¿Qué dices tú, Laura?

Laura estaba lista.

—Por la pimienta… Jaime se olvidó de eso.

—Y por la mesa y las sillas —agregó rápidamente Efrén.

—¡Y por la comida! —gritó Jaime mientras su madre ponía una bandeja con hamburguesas y un tazón de ensalada de frutas en la mesa.

—Y por este niño chiquito que nos recuerda las muchas bendiciones pequeñas que Dios nos ha dado, además de Su bendición más grande: Su Hijo, Jesús —comentó mamá con una sorisa.

HAZEL W. MARETT

DA GRACIAS POR TODO

VERSÍCULO CLAVE: EFESIOS 5:20

DEN SIEMPRE GRACIAS POR TODO, EN EL NOMBRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, A DIOS, EL PADRE.

¿Estás agradecido en esta temporada en que se celebra el Día de Acción de Gracias? ¿Qué cosas tomas por sentadas día tras día, por las que nunca das gracias al Señor? Toma unos momentos para agradecerle en este momento. Él te ama y ha llenado tu vida con bendiciones que apuntan a la mayor bendición de todas: Jesús, quien pagó el precio por nuestro pecado, para que podamos tener vida eterna. Dale gracias a Dios por todas las cosas maravillosas que te ha dado, grandes y pequeñas.

Clave de Hoy
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