Espera y verás

“Papá, ¿a dónde vamos?”, preguntó Cosme al ver que su papá daba vuelta en la esquina.

“Espera y verás”, contestó su padre con un guiño.

“Lecturas psíquicas”, leyó el niño en voz alta cuando pasaron junto al letrero ubicado en un edificio cercano.  “Aquí le diremos su fortuna”.

“Me gustaría conocer el futuro”, comentó Lena, su hermana de 16 años.  “Por ejemplo, ¿me invitará Silvio a ir con él al baile de la escuela?”

“Sí, sería genial saber qué va a suceder”, afirmó Cosme.  “Quisiera saber si pasaré mi examen de matemáticas mañana”.

Papá hizo un gesto negativo con la cabeza.  “Los adivinos no tienen las respuestas”, aseguró.  “La Biblia nos advierte que no los busquemos.  Además, no saber lo que va a pasar muchas veces es una bendición”.

“¿Por qué?”, preguntaron Lena y Cosme al unísono.

“Bueno… supongamos que en nuestra celebración de Navidad hubiéramos sabido que a la abuela le daría el derrame cerebral a la siguiente semana.  ¿Habrían disfrutado ese día?”, preguntó su padre.

“No, hubiera sido un día triste”, respondió Lena.

“Leí sobre un joven al que le dijeron que moriría a la edad de 65 años”, contó papá, “así que empezó a vivir al filo del peligro: conducía como loco y se dedicó a todo tipo de riesgos.  A los 28 años murió en un accidente”.

“Pues no se portó tan inteligente”, opinó Cosme.  “Debió recordar que los adivinos no siempre están en lo cierto”.

“Sin embargo, la gente todavía basa sus vidas en las predicciones falsas de adivinos o de los horóscopos”, señaló el padre.  “Eso es muy peligroso, no solamente porque casi siempre se equivocan, sino porque consultarlos es algo que Dios prohíbe.  Él es el único que controla el futuro y debemos confiárselo a Él”.

Cuando papá ingresó a un estacionamiento, Cosme soltó un grito de alegría al ver donde estaban.  El niño señaló un letrero: “¡Heladería Pepe!  ¡Gran inauguración!”

El padre sonrió.  “Ustedes confiaron en mí cuando no sabían a dónde los estaba llevando, y Dios quiere que confiemos así en Él.  Sin importar lo que pase en nuestras vidas, Jesús murió y resucitó para darnos un futuro de vida eterna con Él, y nos promete ayudarnos cuando sucedan cosas difíciles.  Debido a Su gran amor por nosotros, sabemos que nuestro futuro será bueno”.  —  BARBARA J. WESTBERG

CONFÍALE TU FUTURO A DIOS

VERSÍCULO CLAVE: JEREMÍAS 29:11

“PORQUE YO SÉ LOS PLANES QUE TENGO PARA USTEDES”, DECLARA EL SEÑOR, “PLANES DE BIENESTAR Y NO DE CALAMIDAD, PARA DARLES UN FUTURO Y UNA ESPERANZA”.

¿Recuerdas que el futuro está en las manos de Dios?  Él dice que no te preocupes por lo que vayas a comer o con qué te vestirás.  Nadie puede predecir lo que sucederá en el futuro, y tratar de hacerlo por medio de psíquicos y adivinos es algo que Dios prohíbe.  Él es el único que conoce el futuro y envió a Su Hijo a morir por ti, para que en el futuro puedas estar con Él.  Confía en que Jesús tiene todo bajo control.

Clave de Hoy
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