El faro

“La tormenta empezó”, indicó Pedro mientras su padre cerraba la última ventana.  Los relámpagos encendían el cielo, haciendo que sobresaliera el faro.  Las olas chocaban con la orilla con una intensidad violenta que el niño nunca antes había visto.

“Parece que terminamos justo a tiempo”, opinó papá.

Pedro corrió a su habitación y tomó una linterna.  “Estoy listo”.

Marcia se acercó a la ventana.  “Ten cuidado”, advirtió su madre.  “Será mejor que estemos lejos de los vidrios”.  Ella miró a su alrededor, en la habitación.  “Por lo menos tenemos electricidad”.  En ese momento, las luces parpadearon y la casa quedó a oscuras.  “Oh, no”, exclamó mamá.

Pedro encendió la linterna y se la entregó a su padre.  Él sonrió.  “Justo a tiempo, hijo”.

El niño miró por la ventana.  La luz se había ido en toda la ciudad, con excepción del faro.  “Me encanta ese viejo faro.  Sin duda, los barcos necesitarán su luz esta noche para guiarlos lejos de las rocas a un puerto seguro”.

Papá alumbró la habitación con la linterna y sostuvo la luz en un afiche de la estatua de la Libertad.  “¿Sabías que la estatua de la Libertad originalmente era un faro?”

Pedro quedó mirando el afiche.  “¿En serio?”

“Sí”, contestó el padre.  Un relámpago iluminó la habitación.  “Guiaba a los barcos lejos de las rocas para que llegaran sanos y salvos al puerto de Nueva York”.

“Los dirigía hacia un lugar seguro… y hacia la libertad”, comentó mamá.  “La estatua de la Libertad es un símbolo de liberación, una bienvenida para los cansados, los pobres y los maltratados para que puedan tener una nueva vida y un nuevo comienzo”.

Su padre alumbró con la linterna una Biblia que estaba en la mesa.  “¿Alguno de ustedes puede contarme de qué manera la Biblia es como un faro?”

“Hace brillar la luz en nuestras vidas y nos muestra el peligro del pecado”, explicó Pedro, “y nos dirige hacia Jesús”.

“Muy bien”, dijo papá.  “¿Y de qué manera es Jesús como un puerto seguro?”

Marcia levantó la mano.  “Él da la bienvenida a todos hacia Él y nos ofrece una nueva vida, un nuevo comienzo”.

“Excelente”, señaló el padre.  “¿Se fijan?  La Biblia es como un faro porque nos dirige hacia Jesús y a la nueva vida que Él nos da”.

Pedro sonrió.  “¡Con razón me gustan tanto los faros!”  —  MATT SHOEMAKER

LA BIBLIA ALUMBRA COMO UN FARO

VERSÍCULO CLAVE: MATEO 11:28

VENGAN A MÍ, TODOS LOS QUE ESTÁN CANSADOS Y CARGADOS, Y YO LOS HARÉ DESCANSAR.

¿Alguna vez has visto cómo un faro alumbra por la noche?  Los barcos necesitan que los faros los protejan de las costas rocosas y los guíen a un lugar seguro.  La estatua de la Libertad es un faro conocido por dar la bienvenida a las personas que llegaban a hacer una nueva vida en el continente americano, pero no hay ningún faro que ilumine tanto como la Biblia.  La Palabra de Dios nos dirige hacia Jesús, a la nueva vida y la libertad que podemos tener en Él.

Clave de Hoy
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