Duerme plácidamente

Tito se sentó en la cama.  “¿Qué es ese ruido?”, se preguntó.  Él y su familia tuvieron que mudarse a una casa nueva y ahora dormía en una habitación nueva y desconocida.  Por alguna razón, no se sentía sano y salvo como en su vieja casa con la que estaba familiarizado.  Tito oyó nuevamente el ruido.  “¡No me gusta esta habitación!  ¡No quiero dormir aquí!”, pensó.  Saltó de la cama y salió disparado a buscar a su mamá.

“¡Tito!”, exclamó la madre cuando el niño entró corriendo en la sala.  “¿Qué pasó?”

“¿Qué es ese ruido, mamá?”, preguntó Tito.

Mamá se quedó escuchando por un momento.  “Parece que hay algunos relámpagos en la distancia”, comentó.  “No te pasará nada malo”.

Tito sabía que su mamá tenía razón.  El ruido sí sonaba como los truenos y ni siquiera estaba cerca.  No había nada de qué asustarse, pero él todavía tenía miedo.

“No me gusta mi nueva habitación”, confesó.

La madre abrazó a su hijo.  “A veces nos cuesta acostumbrarnos a una casa nueva”, dijo, señalando al perrito que estaba sentado a sus pies.  “Creo que Rufo también se siente todavía un poquito extraño.  ¿Por qué no lo llevas a tu habitación?  Él te hará compañía”.

Tito miró al cachorro.  “Está bien”, susurró.  “Vamos, Rufo, yo cuidaré de ti”.

Mamá fue con Tito para arroparlo en la cama.  “Cuando tengas miedo, recuerda que no nos mudamos lejos de Dios”, indicó.  “Jesús está aquí contigo, tal como estaba en nuestra antigua casa, incluso cuando esté oscuro y haya una tormenta afuera.  Puedes confiar en que Él cuidará de ti”.

Cuando Tito oyó otra vez el ruido de los truenos, haló la cobija y se acurrucó con Rufo.  “Tú no tienes miedo cuando estoy contigo; sabes que cuidaré de ti y te mantendré a salvo, ¿verdad?”, preguntó mientras acariciaba la cabeza del cachorrito.  “Yo tampoco tengo miedo porque sé que Jesús está conmigo.  Él cuidará de mí”.  Entonces Tito y Rufo cerraron sus ojos y se quedaron dormidos. KAREN COGAN

DUERME PLÁCIDAMENTE, JESÚS ESTÁ CONTIGO

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 4:8

EN PAZ ME ACOSTARÉ Y ASÍ TAMBIÉN DORMIRÉ, PORQUE SÓLO TÚ, SEÑOR, ME HACES VIVIR SEGURO

¿Te cuesta dormir cuando las cosas parecen de miedo o son nuevas?  A lo mejor te mudaste a un lugar distinto, pero jamás podrás mudarte lejos de Jesús.  Si lo conoces como tu Salvador, Él está contigo en todo lugar, todo el tiempo.  Confía en que Él estará contigo y cuidará de ti.  Luego cierra los ojos y disfruta d un sueño plácido y del descanso que Dios tiene para ti.

Clave de Hoy
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