Demasiado tarde

Lidia sintió un nudo en el estómago.  Hoy era el día del concurso de ortografía e iba a competir contra los mejores deletreadores de su grado.  “Mamá”, dijo frenéticamente, “¿has visto ese libro que me dio mi maestra para que me ayude a prepararme para el concurso de ortografía?  No lo encuentro en ningún lado”.

“No”, contestó la madre.  “¿Dónde lo usaste por última vez?”

“Para ser sincera, casi no lo he abierto”, confesó Lidia.  “Siempre me pareció que tenía todo el tiempo del mundo, pero, de repente, llegó el día”.

“Bueno”, señaló su mamá.  “No sé dónde lo pusiste, pero creo que estás un poquito tarde si todavía no has comenzado a estudiar”.

“¡Mami!”, gritó la hermanita de Lidia desde su habitación.  “¿Me puedes ayudar con mis zapatos?”

“Lo siento, Lidia”, expresó la madre, “pero no puedo ayudarte a buscar el libro ahora.  Debo llevar a Dana a la guardería.  A lo mejor tu papá pueda ayudarte antes de llevarte a la escuela”.

Lidia miró a su papá, que estaba acabando de tomar su taza de café.  “Tengo una reunión temprano en el trabajo, así que no tenemos mucho tiempo”, declaró.  “Pero revisemos rápidamente tu habitación”.  Mientras se dirigían a la habitación de Lidia, el padre preguntó: “¿Recuerdas lo que predicó el pastor Tomás la semana pasada?”

Lidia asintió.  “Habló sobre lo doloroso que es cuando no estamos preparados para algo importante”.

“Correcto”, afirmó su papá, “y especialmente sobre lo terrible que será no estar listos cuando Jesús regrese”.  El padre buscó entre los libros de la repisa en la habitación de Lidia.  “Bueno, no veo el libro que estás buscando y temo que ya tenemos que irnos”.

Lidia suspiró y asintió.  “Estoy nerviosa y me falta preparación para el concurso de ortografía, pero estoy segura de que el nudo que tengo en el estómago no se compara con lo que debe sentirse estar frente a Dios sin que mis pecados hayan sido perdonados”.

El padre hizo un gesto afirmativo.  “Por eso es importante confiar en Jesús como nuestro salvador ahora.  Cuando Él vuelva a juzgar al mundo por su pecado, será demasiado tarde”.

Lidia sonrió.  “Bueno, quizá no esté lista para el concurso se ortografía, pero sí confío en Jesús, ¡así que estoy lista para que Él regrese!”

DAWN YRENE

PREPÁRATE PARA ENCONTRARTE CON DIOS

VERSÍCULO CLAVE: MATEO 24:44

ESTÉN PREPARADOS, PORQUE A LA HORA QUE NO PIENSAN VENDRÁ EL HIJO DEL HOMBRE.

¿Alguna vez no has tenido la preparación para algo importante?  No es una buena sensación.  Algunas personas tienen un nudo en su estómago o se marean cuando se dan cuenta de que no están listas.  No quieres sentirte así el día en que estés de pie delante de Dios.  Nada es tan importante como estar preparados para ese día.  No esperes más.  Confía en Jesús como tu Salvador antes que sea demasiado tarde. (Haz clic aquí para que conozcas acerca de las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
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