Bondad en tiempos difíciles

—¿Qué pasa, chiquillo? —preguntó el abuelo cuando notó que su nieto miraba fijamente por la ventana.  El anciano se sentó junto al niño en el sofá.

Zacarías levantó la mirada para ver a su abuelo.

—Solo estaba pensando en algo —dijo en voz baja.

—¿En qué estás pensando tanto? —le preguntó el anciano.

—Hoy, en la iglesia, el pastor te dijo que sentía mucho lo que pasó con mi abuelita.  Tú le dijiste que Dios es bueno.  Pero si mi abuelita quedó ciega después del accidente de tránsito, ¿cómo puede ser Dios bueno?

—Dios siempre es bueno —aseguró el abuelo—.  ¿Puedes pensar en una manera en la que Dios fue bueno con nosotros en el accidente?

Zacarías se quedó pensando un minuto antes de contestar:

—Supongo que la abuela sigue viva, pero no puede ver y ahora mi mamá tiene que ayudarle con todo.  Mi abuelita ni siquiera puede comer sola, mamá tiene que alimentarla —el niño suspiró—.  No creo que Dios haya sido muy bueno con mi abuelita.

El abuelo tomó una Biblia y se la entregó a su nieto.

—Ábrela en el Salmo 52:8 y léeme ese versículo.

Zacarías encontró el versículo y lo leyó en voz alta:

—Pero yo soy como olivo verde en la casa de Dios; en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre —el niño cerró la Biblia con delicadeza y la volvió a poner encima de la mesa de la sala—.  ¿Qué tiene eso que ver con mi abuelita?

—Ese versículo dice que Dios nos ama, hijo.  Él nos ama tanto que envió a Su Hijo, Jesús, para que podamos tener vida eterna con Él, y siempre Lo tendremos a nuestro lado.  El Señor nos demostró Su gran amor y bondad durante el accidente.  Cuando tu abuelita estuvo en el hospital por tres semanas, Jesús jamás se apartó de su lado.  También estuvo contigo, con tu mamá y conmigo, cuando orábamos por la abuela.  Jesús siempre está cerca y nos ama —el abuelo puso su mano en el hombro de Zacarías—.  Ambos quisiéramos que la abuela hubiese salido de ese accidente sin ningún daño, pero Dios es bueno incluso cuando suceden cosas malas.  Él está con nosotros en las partes duras de la vida y sigue mostrándonos Su bondad.  El Señor nunca cambia, nunca se rinde y nunca nos suelta.

Zacarías se quedó en silencio por un momento.

—Creo que Dios fue bueno con nosotros, después de todo.

KIMBERLY BROKISH

LA BONDAD DE DIOS ES CONSTANTE

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 23:6

CIERTAMENTE EL BIEN Y LA MISERICORDIA ME SEGUIRÁN TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA, Y EN LA CASA DEL SEÑOR MORARÉ POR LARGOS DÍAS.

¿Alguna vez has pasado por situaciones difíciles?  A lo mejor has sido víctima de acoso escolar o alguno de tus seres queridos está muy enfermo o murió.  ¿De qué manera te mostró Dios Su bondad?  Puede ser difícil ver la bondad de Dios en los tiempos difíciles, pero siempre está ahí.  Jesús te ama y siempre está contigo, en las buenas y en las malas.

Clave de Hoy
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