Bocinazos

¡BIP!  ¡Bip, bip, bip, BIP!  La bocina del pequeño triciclo de Tito estaba haciendo un tremendo escándalo.  Rubí se tapó los oídos con sus manos cuando llegó de la escuela.  “¡Me vas a reventar los oídos con esos bocinazos!”

“Tito”, le dijo su mamá, “deja que Rubí te ayude a llevar tu triciclo al cuarto de juegos en el sótano”.

“¡Pero yo quiero montarlo aquí arriba!”, se quejó Tito.

Rubí cargo el triciclo y empezó a caminar hacia las gradas.  “Toca la bocina todo lo que quieras en el sótano, donde no molestes a nadie”.

Cuando Rubí regresó, exclamó: “Ahora puedo contarte mis noticias, mamá.  ¡Fui promovida a la clase de matemática avanzada!  Solo el 5% de los alumnos logra entrar en esa clase”.

La madre se le acercó para darle un abrazo.  “¡Felicidades, hijita!”

A Rubí le brillaban los ojos.  “Y mi maestra de arte me dijo que quiere que inscriba uno de mis proyectos en una competencia para chicos de mi edad.  ¡Ella cree que tengo probabilidades de ganarme un premio!”

“¡Qué genial!”, dijo su madre.  “¡Espero que ganes!”

“Yo también.  Creo que sí voy a ganar… los proyectos de los demás niños en nuestra escuela no le llegaban ni a los talones al mío”.  Rubí sacó su teléfono.  “¡Ahora solo tengo que contarles a mis amigos!”  Sus dedos se movían rápidamente por la pantalla.  “Oh, y tengo que contarles que voy a ver un espectáculo de Broadway contigo y con papá en Nueva York el mes que viene.  ¡Van a tener tanta envidia!”  Sus dedos se movían aún más rápido.

“Rubí”, dijo la madre.  “¡Ya basta!  ¡Me vas a reventar los oídos!”

Rubí la miró, confundida.  “Pero, mamá, estoy tipeando, no estoy hablando”.

“Sí, pero estás fanfarroneando tanto que estorba, y cada vez el ruido se vuelve peor”.

“¿A qué te refieres, mamá?  Solo quiero compartir mis noticias con mis amigos”.

“Yo sé”, señaló mamá, “pero hay una diferencia entre compartir un logro u oportunidad que te emocione y fanfarronear porque crees que eres mejor que los demás.  Dios te ha dado muchas bendiciones, como una mente ayuda que tus maestros te han ayudado a desarrollar.  Pero Él quiere t uses esas bendiciones para señalar a otros a Jesús, no para que presumas de cuán grandiosa eres”.

La madre sonrió mientras el lejano ruido de la bocina del triciclo se colaba por las gradas.  “Si vas a fanfarronear así, hazlo en el sótano”.

Rubí hizo a un lado su teléfono.  “No, gracias.  ¡No quiero parecerme a ese ruido!”BARBARA WESTBERG

NO PRESUMAS NI FANFARRONEES DE TI MISMO

VERSÍCULO CLAVE: PROVERBIOS 27:2 (NTV)

QUE TE ALABE OTRO Y NO TU PROPIA BOCA.

¿Te gusta oír a la gente presumida?  ¿Tú fanfarroneas?  Es genial cuando logras algo difícil o recibes una oportunidad especial, así que está bien que te emociones cuando eso suceda.  Pero no presumas.  Dale gracias a Dios por las bendiciones que te ha dado a ti y que ha dado a los demás.  Recuerda que Él quiere que uses tus logros y oportunidades para mostrar a las personas Su amor y para que los lleves hacia Jesús.

Clave de Hoy
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