Sin miedo

Para Bruna no llegaba el momento para irse al viaje con su grupo de jóvenes al parque nacional, donde iban a acampar, caminar por senderos, nadar y hacer fogatas después de la cena.  Ella empacó su maleta y estaba a punto de cerrarla cuando entró su madre.  “¿No vas a llevar tu Biblia?”, preguntó mamá, señalando al libro polvoriento en el velador de Bruna.  “Puede ser que te haga falta”.

Bruna la puso en su maleta de mala gana.  “¡Vamos a hablar todo el tiempo de la Biblia!  ¿Para qué me va a hacer falta?”  Pero su madre solo hizo un gesto afirmativo y salió de la habitación.

En el primer día de su viaje, Bruna estaba terminando el almuerzo cuando el director del campamento hizo un anuncio: “En 20 minutos tendremos el juego de capturar la bandera.  Después de eso comeremos helado… ¡yo los ganadores recibirán su helado primero!”

El grupo vitoreaba mientras elegían los equipos.  El equipo de Bruna decidió que ella y otros más buscarían la bandera del otro equipo.  Una vez que sonó el silbato, Bruna salió corriendo por el bosque hacia el otro lado del campamento.  Cuando vio a un miembro del equipo enemigo acercarse a ella, se desvió del camino y corrió en la que creía que era la dirección correcta.  Diez minutos más tarde, se dio cuenta de que se había equivocado.  ¡Estaba perdida!

Sentada en un árbol caído, trató de pensar en la manera de volver al campamento, pero era inútil.  “Voy a orar”, pensó antes de emitir la oración más sentida que podía.  Entonces le vino a la mente uno de los versículos bíblicos de los que hablaron ese día.  “No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios.  Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia”.  Bruna sintió paz al saber que Dios estaba con ella.

En ese momento, Esdras, un chico de su equipo, apareció detrás de un árbol y se le acercó.  “¿Estás perdida?”, preguntó.  “Te mostraré el camino de regreso al campamento”.

Bruna le dio las gracias y regresaron.  Esa noche limpió el polvo de su Biblia y la abrió.  En silencio, la niña le dio gracias a Dios por estar con ella y por ayudarle a no tener miedo. – NORAH VARNER

LA PALABRA DE DIOS NOS DA PAZ

VERSÍCULO CLAVE: ISAÍAS 41:10

NO TEMAS, PORQUE YO ESTOY CONTIGO; NO TE DESALIENTES, PORQUE YO SOY TU DIOS.

¿Alguna vez has estado en una situación en la que te sentías perdido o con miedo?  Siempre podemos encontrar la paz cuando recordamos la verdad que Dios nos da en Su Palabra.  ¡No dejes que tu Biblia se quede cubierta de polvo!  Aun en los momentos más oscuros, podemos tener la seguridad de que Dios nos ama y está con nosotros.  Los versículos bíblicos, como el versículo clave de hoy, son las herramientas que necesitamos para sobrevivir en cada situación.  ¡Úsalos!

Clave de Hoy
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