Sin burlas

Emerson pateó enojado una piedra y la envió volando por la vereda. Cuando oyó que alguien venía por detrás, se dio la vuelta y vio que era Isaac, uno de sus compañeros de clase.

—¿Estás enojado por algo? —preguntó Isaac cuando miró lo molesto que se veía Emerson—. ¿Qué pasó?

Emerson suspiró y pateó otra piedra.

—Es que estoy harto de ser calvo. Algunos de los niños de la escuela se burlan de mí.

Isaac frunció el ceño.

—Tener leucemia no hace que tu cabello se caiga, ¿o sí? —preguntó con cuidado—. Eso pasa por los tratamientos, ¿verdad?

Emerson asintió.

—Mi mamá dice que los niños se acostumbrarán a verme así, pero todavía se burlan —él se mordió el labio, luchando para no mostrar cuánto le dolían las burlas—. Pero tú nunca me haces ninguna burla —le dijo a su amigo.

Isaac se encogió de hombros.

—Para mí, te ves bien —dijo mientras volteaban a la calle de Emerson—. ¿Quieres venir a mi casa y jugar con mis carros de carreras?

—Claro —afirmó Emerson—. Solo quiero pasar por mi casa y pedirle permiso a mi mamá.

Una vez que Emerson consiguió el permiso, fueron a la casa de Isaac y los niños siguieron conversando mientras sus carritos avanzaban a toda velocidad por la pista.

—¿Duele tener leucemia? —preguntó Isaac.

—Algunos de los exámenes duele y los tratamientos me hacen sentir enfermo —contestó Emerson—. Y, a pesar de que la mayor parte del tiempo uso una gorra, sé que me veo raro con la cabeza calva. Cuando los niños se burlan de mí por eso, me hace sentir peor —el niño detuvo su carro de carreras y miró a Isaac—. ¿Cómo es que no te burlas de mí como los demás niños?

—Como te dije, para mí, te ves bien. Además, yo… —Isaac hizo una pausa antes de continuar—. No quiero hacerte sentir mal, y Jesús no querría eso. Él ama a todos y me ayuda a ver a las personas como Él las ve.

—Bueno, entonces quisiera que los demás niños supieran más acerca de Jesús —comentó Emerson—. De hecho, yo tampoco conozco mucho sobre Él.

—Vayamos a la cocina a comer algo y te contaré más sobre Jesús —le dijo Isaac—. Tal vez podrías incluso venir a la iglesia conmigo algún día y aprender más sobre Él allá.

Emerson sonrió.

—Está bien —expresó, antes de seguir a Isaac a la cocina.

Carolyn E. Yost

NO TE BURLES NI HAGAS DAÑO A LOS DEMÁS

VERSÍCULO CLAVE: 1 Corintios 13:4-5 (NTV)

EL AMOR ES PACIENTE Y BONDADOSO. EL AMOR NO ES CELOSO NI FANFARRÓN NI ORGULLOSO NI OFENSIVO.

¿Conoces a alguien cuya apariencia se vea afectada por un problema de salud? Quizá tenga cicatrices por alguna herida o haya nacido con una discapacidad física. No le des más dificultades y dolor al burlarte por eso. Jesús ama tanto a esa persona que murió por él o por ella, y Él te ayudará a tratarla con bondad y respeto. ¡Podrías incluso acabar con un nuevo amigo que quiera escuchar más sobre el Señor!

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *