Perdido y encontrado

—¡Campeón! ¿Dónde estás? —Sion trató de aguantar las lágrimas mientras buscaba a su cachorrito de raza Beagle en el granero. El niño había cometido el error de abrir la puerta de la casa antes de poner a Campeón en su arnés. Ahora el perrito se había ido—. Campeón, ¡ven acá! —el niño buscó en cada uno de los compartimentos abiertos, esperando ver que ese lindo hociquito y los curiosos ojos marrón se asomaran entre el heno.

—¿Lo encontraste? —papá entró en el granero. Llevaba un poncho para la lluvia y dos linternas.

—No está aquí, papá —Sion se secó las lágrimas con su manga—. ¿Dónde podría estar? Está oscureciendo afuera y está empezando a llover.

El padre se agachó para estar a la altura de su hijo y lo miró a los ojos.

—No creo que Campeón se haya ido lejos, hijo. Tenemos una granja grande y él es un cachorrito. Pero no te preocupes, seguiremos buscando hasta que lo encontremos.

Sion asintió, se secó las lágrimas una vez más y siguió a su padre por el camino que llevaba al estanque. La lluvia golpeaba su poncho y el viento le quitaba la capucha de la cabeza, pero Sion estaba determinado a no irse a su casa sin Campeón.

Dos horas después, Sion y su papá encontraron a Campeón acurrucado bajo unos pinos, al final del campo de maíz. Su pelaje estaba cubierto de lodo, pero movía su colita al ritmo del corazón de Sion cuando lo cargó con un abrazo.

—Ven, amiguito —papá tomó a Campeón en sus fuertes brazos—. Volvamos a casa para que todos podamos calentarnos y secarnos.

—¿Sabes algo, papá? —comentó Sion mientras seguía a su padre a casa—. Lo que hicimos hoy por Campeón se parece a lo que Dios hace con nosotros.

—¿Tú crees?

—Claro que sí —Sion miró la luna que ahora asomaba por detrás de las nubes—. Dios nos ama tanto que no quiere que estemos perdidos y sin Él. Jesús vino a buscarnos y salvarnos.

—Así es.

Cuando llegaron al porche de la casa, Sion sonrió mientras abría la puerta.

—Se siente muy bien saber que Alguien nos ama tanto, ¿verdad, papá?

El padre le devolvió la sonrisa.

—Claro que sí.

VICKIE PRICE TAYLOR

JESÚS VINO A BUSCARTE

VERSÍCULO CLAVE: LUCAS 19:10

PORQUE EL HIJO DEL HOMBRE HA VENIDO A BUSCAR Y A SALVAR LO QUE SE HABÍA PERDIDO.

¿Alguna vez te has sentido perdido o solo? Dios te ama y no quiere que estés perdido. Él envió a Su Hijo, Jesús, a salvarte del pecado y darte un hogar eterno con Él. El Señor promete que siempre estará aquí por ti. No tienes que perderte más. Confía hoy mismo en Jesús. (Haz clic aquí para que conozcas las Buenas Nuevas que Dios tiene para ti).

Clave de Hoy
0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *