La carrera más importante

—Me inscribí para tres carreras en el Festival de Primavera —anunció Kali a la hora de la cena—.  ¡Realmente quiero ganar al menos una de ellas!

La niña lo había intentado antes, pero no había ganado nada.  «Estoy segura de que me irá mejor este año», pensó.  «Me pasé entrenando todo el invierno».

A Kali le fue bien.  En su tercer evento, llegó venía detrás de otras dos niñas, ¡y ganó la carrera!

—¡Bien hecho! —le felicitó el alcalde mientras le entregaba un listón azul y la coronaba con una tiara hecha de flores.  Luego un reportero del periódico local tomó una fotografía de todas las ganadoras.

Pero la emoción del festival no duró mucho tiempo.  Al día siguiente, quitaron todos los kioscos y la vida siguió normalmente.  Y la tiara de Kali…

—¡Oh! —exclamó— ¡Mi corona ya está marchita! —la niña suspiró—.  Me esforcé tanto para entrenar tanto tiempo, pero ahora creo que nadie ni siquiera se acuerda de que gané esa carrera.

—Bueno, todavía verán tu fotografía en el periódico de hoy —comentó su hermano, Set—.  Además, tuviste la dicha de haber ganado.

—Sí —dijo Kali—.  Pero nada dura para siempre.

—Algunas cosas, sí —aseguró su padre—.  El apóstol Pablo compara la forma en que vivimos con una carrera, y habla sobre los premios que se puede ganar —él tomó una Biblia y la abrió—.  ¿Qué tal si tú mismo lo lees, Kali?  Comienza aquí.

La niña leyó los versículos.

—Bueno, Pablo dice que deberíamos correr de una manera que nos permita conseguir el premio, y eso fue lo que hice en el festival.  Pero supongo que la tiara de flores que gané es como esas coronas que él menciona, que no duran mucho tiempo.

—Correcto —afirmó papá—.  Al igual que tu tiara, las coronas que ganamos en este mundo, cosas como el dinero, el poder o el éxito, no duran mucho.  Pero la corona que Jesús ganó para nosotros, es decir, la vida eterna con Él, dura para siempre —el padre sonrió a su hija—.  Pablo nos dice que fijemos nuestros ojos en el premio y seamos diligentes mientras corremos en la carrera de la vida.  Debemos permanecer firmes en nuestra fe y confiar en que Jesús nos usará para que más personas Lo conozcan.

—Porque no habrá solo un ganador, como en la carrera que Kali ganó, ¿verdad? —preguntó Set.

—Así es —indicó papá—.  Todo el que confía en Jesús tendrá una parte de la recompensa eterna de Jesús.

LINDA WEDDLE

ENFÓCATE EN LAS RECOMPENSAS ETERNAS

VERSÍCULO CLAVE: SANTIAGO 1:12

BIENAVENTURADO EL HOMBRE QUE PERSEVERA BAJO LA PRUEBA, PORQUE UNA VEZ QUE HA SIDO APROBADO, RECIBIRÁ LA CORONA DE LA VIDA QUE EL SEÑOR HA PROMETIDO A LOS QUE LO AMAN.

¿Has ganado algún trofeo o medalla en un concurso?  A lo mejor el premio ahora está en una repisa o colgado en la pared.  Es emocionante ganar algo, especialmente si le dedicaste mucho tiempo y esfuerzo.  Pero no te olvides de que estás corriendo otro tipo de carrera también.  Jesús promete a quienes confían en Él la mejor de las recompensas: ¡la vida eterna!  Vive de tal manera que lleves a otros hacia la recompensa que tienes en Jesús, para que ellos también puedan disfrutarla.

Clave de Hoy
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