Este momento presente

Lucas regresó a su casa luego del entrenamiento de baloncesto para encontrar a su papá en la cocina, preparando la cena: perros calientes y macarrones con queso.  “¡Qué bien!”, exclamó el niño.  “Es mi comida favorita.  Pero creí que a mamá no le gustaban los perros calientes”.

“Ella tiene esta noche una cena de trabajo, así que estaremos solos”.  El padre llenó dos platos con comida caliente.  “¿Cómo te fue en el entrenamiento de baloncesto?”, preguntó después que agradecieran a Dios por los alimentos.

“¡Excelente!”, contestó Lucas.  “Siempre quise ser parte de un equipo y ahora es realidad.  Pero…”  Lucas vaciló y su cara se opacó.  “El otro día oí que mamá te contaba que su compañía quería transferirla a otra ciudad.  ¿Qué pasaría si eso ocurre, papá?”

“No te preocupes”, respondió su padre.  “No creo que tengamos que mudarnos”.  Él tomó su tenedor y empezó a comer, pero Lucas empezó a juguetear con su comida mientras miraba fijamente su plato.  “¡Oye!  Dijiste que era tu comida favorita”, comentó papá.  “¿No te gusta cómo cocino?”

“Sí, pero… no estás seguro de que no tengamos que mudarnos, ¿cierto?”

“No es muy probable”, afirmó el padre.  Cuando Lucas siguió empujando los alimentos en el plato, papá se levantó de la mesa.  “Vamos al supermercado”.

“¿Ahora?  ¡No hemos terminado de comer!”, objetó el niño.

“Sí, pero después vamos a querer más comida y quizá la tienda se quede sin alimentos.  ¿Eso no te preocupa?”  Lucas quedó viendo a su padre.  “¿Crees que puedas disfrutar esta comida sin preocuparte por la próxima?”, preguntó.

“Por supuesto que sí”.  Lucas examinó a su padre.  “No me estás hablando de la comida, ¿verdad?”

Papá sonrió.  “En realidad, no.  Me refiero a disfrutar de lo que Dios nos ha dado en este momento: los amigos, una buena iglesia, comida, ropa, la escuela, un lugar en el equipo de baloncesto, y así sucesivamente.  Demos gracias a Dios por nuestras bendiciones y dejemos de preocuparnos por el futuro.  Puedes relajarte y disfrutar de tu cena porque sabes que habrá más.  Y podemos disfrutar este momento presente, sea lo que sea que Dios nos haya dado ahora mismo, porque pertenecemos a Jesús y sabemos que Él cuidará de nosotros dondequiera que nos encontremos”.

Lucas sonrió y mordió un bocado de perro caliente.  “Me parece muy bien, papá.  Pero quizá deberías preocuparte porque te voy a dejar sin salchichas.  ¡Tengo mucha hambre!”  —  KAREN E. COGAN

CONFÍA EN DIOS Y NO TE PREOCUPES

VERSÍCULO CLAVE: FILIPENSES 4:6 (PDT)

NO SE PREOCUPEN POR NADA, MÁS BIEN PÍDANLE AL SEÑOR LO QUE NECESITEN Y AGRADÉZCANLE SIEMPRE.

¿Te preocupa algo que podría suceder?  ¿Tienes miedo de que le pase algo malo a uno de tus seres queridos o que un buen amigo se vaya a vivir lejos?  En vez de preocuparte por lo que podría ocurrir, confíale tu futuro a Jesús para que puedas disfrutar de las bendiciones que Él te ha dado en este momento.  Él te ama y promete que estará contigo y cuidará de ti, hoy y siempre.

Clave de Hoy
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