El llanto de un bebé

Leer: Salmo 8

Dulce rio y le hizo más cosquillas a la hermanita bebé de Moji, ya que esta reía con todo gusto.  “¡Lola es tan linda!”, exclamó.

“Sí, sí”.  Moji bostezó y se frotó los ojos con las manos.  “Estoy harta de que todos se la pasen diciendo lo linda que es Lola.  No tienen que escuchar sus gritos que se oyen en toda la casa ni lidiar con pañales sucios.  ¡Voy a ser tan feliz cuando pueda volver a dormir toda la noche, sin interrupciones!”

“A ver, cascarrabias”, dijo Dulce, “¿qué pasa contigo?  Pensé que te sentías emocionada por tener una hermanita”.

“Eso era antes de saber que los bebés son tan fastidiosos”, contestó Moji.  “Lo único que hace es comer y llorar y…”

En ese momento, Lola arrugó la cara y se puso muy roja, y Moji lanzó un golpe al aire.  “¡Guácala!  ¿Te das cuenta de lo que tengo que lidiar todos los días?”

Lola empezó a lloriquear y la madre de Moji se apresuró a cargar a la bebé llorona.  “¿Qué sucede, hijita?”  La pequeña hizo un gorgorito.  “Tienes aquí a tu hermana mayor y a tu prima Dulce”.

“Lola estaba bien hace un minuto”, comentó Dulce.  “Tal vez esté con hambre”.

“Por favor, haz que deje de llorar”, se quejó Moji.  “Ya no soporto más ruido por hoy”.

“Dulce, querida, ¿podrías, por favor, tomar esa Biblia y leer el Salmo 8, versículo 2?”

“Sí, tía”.  La niña abrió la Biblia en el pasaje y lo leyó en voz alta: “‘Por causa de tus adversarios has hecho que brote la alabanza de labios de los pequeñitos y de los niños de pecho, para silenciar al enemigo y al rebelde’.  ¡Guau!  ¿Qué significa eso?”

“Significa que lo que oímos como ‘ruido’ cuando los bebés lloran se considera una alabanza majestuosa en el cielo”, explicó su tía.

Moji frunció el ceño.  “Eso no tiene sentido.  Los bebés ni siquiera saben lo que es la música”.

“Creo que ya entiendo”, aseguró Dulce.  “Nuestra maestra de escuela dominical nos enseñó una vez sobre cómo la vida humana es un milagro, especialmente cuando entendemos cómo se forman los bebés.  Eso significa que todos los sonidos que hacen nos apuntan hacia Dios”.

“Exactamente”, afirmó la mamá de Moji mientras acostaba nuevamente a Lola en la cuna.  El Salmo 8 nos dice que toda la creación canta las alabanzas de Dios, incluyendo los bebés pequeñitos.  A pesar de que Lola es demasiado chiquita como para entender que Jesús murió y resucitó para salvarla del pecado, sus llantos y risitas nos recuerdan que Dios la creó y la ama… y a nosotras también”.

Moji acarició la mejilla de Lola.  “¡Vamos, hermanita!  ¡Declara las alabanzas de Dios!”  —  REMI OYEDELE

EL LLANTO DE UN BEBÉ GLORIFICA A DIOS

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 8:2 (NVI)

POR CAUSA DE TUS ADVERSARIOS HAS HECHO QUE BROTE LA ALABANZA DE LABIOS DE LOS PEQUEÑITOS Y DE LOS NIÑOS DE PECHO, PARA SILENCIAR AL ENEMIGO Y AL REBELDE.

¿Alguna vez te has preguntado si Dios es real?  Toda la creación y la complejidad del mundo que nos rodea nos apunta hacia Él.  Escucha el sonido del llanto de un bebé y considera todo lo que se necesitó para que fuera posible.  Pero Dios no solo nos creó.  La Biblia dice que Él también nos ama y envió a Su Hijo a salvarnos.  Dios es real, es asombroso, majestuoso, ¡y te ama!

Clave de Hoy
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