El libro de bebé de Bianca

—¡Mira, Bianca! —mamá estaba sentada en el sillón con un libro grande en su regazo—. Aquí hay un mechó de tu cabello de cuando tenías tres meses… y mira esa huella de tu pie cuando naciste.

Bianca sonrió.

—¡Guau! ¡Es diminuta! Ese es mi libro de bebé, ¿verdad? No lo había visto en mucho tiempo.

—Escribí todas esas entradas durante tus primeros tres años de vida —explicó mamá—. Dice que caminaste y hablaste rápido. Diste tu primer paso a los nueve meses. Dijiste «papá» a los cinco meses, o al menos eso es lo que dice tu papá. También podías cantar en abecedario cuando tenías dos años y medio. Eras una niña muy inteligente.

—¿De verdad? —Bianca suspiró—. Bueno, ya no soy inteligente. Ahora siempre hago cosas mensas.

—Eso no es verdad —aseguró su madre—. A veces te quedas pensando demasiado en tus errores —ella apuntó al libro—. ¿Por qué crees que no escribí cosas como: «Hoy Bianca se cayó quince veces cuando trataba de caminar»?

Bianca rio.

—Eso no hubiera quedado bien.

—No, pero caerse es parte de aprender a caminar —declaró mamá—. No recuerdo cuántas veces te caíste, pero sí me acuerdo de ese primer paso. No registré las veces que lloraste por horas, o al menos así me parecía. Pero eras una bebé muy dulce y eso fue lo que registré. Las mamás siempre escribimos buenos recuerdos en los libros de bebé —ella sonrió a su hija—. ¿Sabías que Dios también tiene un libro de recuerdos?

—¿De veras? ¿Y en ese libro solo escribe cosas buenas, al igual que las mamás?

Mamá asintió.

—Él no guarda registro de las cosas malas que hacen los cristianos. Cuando confiamos en Jesús, todos nuestros pecados son perdonados. Él solo recuerda las cosas buenas.

—Entonces, ¿Dios no quiere que nos sintamos mal por odas las cosas malas que hemos hecho?

Mamá negó con la cabeza.

—El pecado sí tiene consecuencias y, cuando hacemos algo malo, Jesús quiere que le confesemos nuestro pecado. Pero nunca aparecerá en el libro de recuerdos de Dios porque Jesús tomó todos nuestros pecados sobre Sí mismo cuando murió. En lugar de quedarnos pensando en nuestras equivocaciones, Dios quiere que demostremos Su amor a otros y que caminemos con Él gozosamente.

Barbara J. Westberg

DIOS RECUERDA LAS COSAS BUENAS

VERSÍCULO CLAVE: 1 Corintios 13:4-5

EL AMOR ES PACIENTE, ES BONDADOSO…, NO TOMA EN CUENTA EL MAL RECIBIDO.

¿Sabías que, si eres cristiano, Dios no guarda registro de tus pecados? Él solo recuerda las cosas buenas que haces por el amor que Él ha puesto en tu corazón. Así que no te quedes pensando en tus fallas y equivocaciones. Cuando hagas algo malo, confiésalo a Jesús. Él promete que te perdonará y te ayudará a hacer cosas buenas que demuestren el amor y el gozo que tienes en Él.

0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *