El dedito pequeño

—Quisiera poder hacer algo importante en nuestro culto especial de la iglesia esta semana —dijo Ranya con un suspiro—. Bertha, Esperanza y Lea van a cantar en un trío; Diego y Aarón tocarán un dúo de trompeta, Román tocará el piano y Eulalia leerá un poema que escribió sobre la oración. Todos van a hacer algo, ¡menos yo!

—Creí que ibas a ayudar con la sala cuna —indicó su madre.

—Oh, siempre hago eso —contesto Ranya—. Quisiera hacer algo que en verdad sea importante, por una vez en la vida.

Tarek, el hermano mayor de Ranya, entró cojeando en la habitación.

—¿Cómo sigue tu dedo que te lastimaste ayer? —le preguntó mamá.

—Mucho mejor —respondió Tarek, dejándose caer en el sillón—, pero todavía me duele —el niño levantó su pie en un taburete—. No me había dado cuenta de lo importante que es el dedito pequeño del pie. ¡Nunca había pensado en ese dedo hasta que me lastimé el mío!

Su madre sonrió.

—¿Te fijaste en los deditos chiquitos de tus pies esta mañana, hija? —le preguntó.

Ranya rio.

—Creo que no. ¿Y tú, mamá? ¿Te fijaste en los deditos de tus pies?

—No, pero me arreglé el cabello y vi mi cara —aseguró su madre—. ¿Tú también lo hiciste?

—Claro —contestó Ranya—. ¿A dónde quieres llegar?

—Solo quiero que veas que normalmente ponemos más atención a algunas partes de nuestro cuerpo, como nuestro cabello y nuestras caras, más que a otras —explicó mamá—. Tarek nos recordó que aun nuestro dedo chiquito del pie es importante, aunque no le pongamos mucha atención.

—¿Y? —preguntó Ranya—. Ya sé que tienes en mente una lección para nosotros.

—Bueno, lo mismo pasa con los cristianos —expresó su madre—. La Biblia se refiere a nosotros como el cuerpo de Cristo. Juntos compartimos la verdad y el amor de Jesús con el mundo.

—Oh, ya sé lo que vas a decir —declaró Ranya—. Que mi trabajo en la sala cuna es igual de importante que las cosas que hacen los otros niños.

Mamá sonrió.

—¡Sí! Pero solemos poner más atención a las personas que están al frente y muchas veces no notamos a quienes trabajan en la sala cuna, a los que preparan el café y los bocadillos o a los que limpian la iglesia. Pero Jesús sí los nota y usa su servicio fiel para traer más personas hacia Él. Eso es lo que cuenta.

—Está bien, mamá —aceptó Ranya—. ¡Lo recordaré cuando esté tratando de calmar a un bebé que llora!

HAZEL W. MARETT

ERES IMPORTANTE Y NECESARIO

VERSÍCULO CLAVE: 1 CORINTIOS 12:22

LA VERDAD ES QUE LOS MIEMBROS DEL CUERPO QUE PARECEN SER LOS MÁS DÉBILES, SON LOS MÁS NECESARIOS.

¿Sientes que nadie nota las cosas que haces para el Señor? Algunos trabajos parecen más emocionantes o importantes que otros, pero la atención y la alabanza de la gente no es lo importante. Jesús ve la fidelidad con la que haces el trabajo que Él te ha dado en la iglesia, en la escuela y en tu hogar, aun si otras personas no lo notan. Cada tarea es importante a Sus ojos, mientras trabajamos juntos para mostrarle al mundo quién es Jesús.

Clave de Hoy
0 replies

Leave a Reply

Want to join the discussion?
Feel free to contribute!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *