Bien protegidos

“¡Mamá, no me siento bien!”, gimió Camila una mañana.  “¿Puedo quedarme hoy en casa?”  La niña se sentó, abrazada de su estómago.  Con una mirada de preocupación, la madre estuvo de acuerdo en que Camila se quedara a casa y no fuera a la escuela. 

Más o menos una hora después, Camila se sintió mucho mejor y fue a ayudarle a su mamá a hacer galletas.  Después de ponerse uno de los delantales de su madre, trató de abrir un huevo en un tazón.  “¡Lo siento!”, exclamó cuando rompió el huevo, pero este se deslizó por el delantal y terminó en el suelo.  “Qué bueno que estoy puesta el delantal”.

Mamá ayudó a Camila a limpiar el desorden y, mientras lo hacían, miró a su hija, pensativa.  “¿Crees que realmente estabas enferma en la mañana o solo estabas nerviosa de ir a la escuela?”

Camila suspiró.  “Es difícil ir a una nueva escuela.  ¡Aquí no tengo ningún amigo!”

“Las cosas van a mejorar”, le aseguró su madre, limpiando un poco de huevo del piso.  “Camila, así como tienes ese delantal para proteger tu ropa mientras trabajas en la cocina, también tienes alguien que te protege cuando vas a la escuela.  ¿Lo sabías?”

“¿Estás hablando de ti y de papá?  ¡Pero ustedes no pueden ir a la escuela conmigo!”

Mamá sonrió.  “No estoy hablando de nosotros.  Estoy hablando de Jesús.  Así como ese delantal protegió tu ropa, Él es tu protector en la vida.  No te puede pasar nada que Él no haya aprobado primero.  En otras palabras, no te puede pasar nada a menos que Él lo permita”.

“Sí”, admitió Camila, “pero Él sí permite que pasen cosas que no nos gustan”.

“Así es, pero siempre está con nosotros”, respondió la madre.  “Él nos ayuda a salir adelante y usa las dificultades para ayudarnos a crecer para que seamos más como Él”.  Mamá abrazó a su hija.  “Pidámosle al Señor que te ayude a recordar Sus promesas, y luego creo que deberíamos alistarte para ir a la escuela en la tarde.  Cuando te sientas nerviosa, recuerda el delantal… ¡Y la protección de Dios es mucho mejor!”

Camila asintió.  “Ana y Eulalia se portaron muy amigables ayer.  Les voy a llevar unas galletas”.  HAZEL MARETT

CONFÍA EN LA PROTECCIÓN DE DIOS

VERSÍCULO CLAVE: SALMO 5:11

PERO ALÉGRENSE TODOS LOS QUE EN TI SE REFUGIAN; PARA SIEMPRE CANTEN CON JÚBILO, PORQUE TÚ LOS PROTEGES.  

¿Tienes miedo de algo?  ¿De una clase difícil?  ¿De algún bravucón en la escuela?  Si eres cristiano, Jesús es tu protección en cualquier situación que afrontes.  Le perteneces a Él y no puede pasar nada en tu vida sin que Él lo permita.  Confía en que Él estará contigo y hará que todo obre para tu bien.

Clave de Hoy
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